PTP Group, un holding logístico argentino y con presencia en el Mercosur, realizó una propuesta de inversión a la Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz, España, para erigir dos plantas en La Cabezuela-Puerto Real: una para almacenar mercaderías refrigeradas y otra para graneles y mercadería en general.

De esta manera, el integrador de soluciones de transporte y almacenamiento para el comercio internacional, especializado en la conexión fluvial a lo largo del sistema de navegación troncal, propuso desembolsar 16,5 millones de euros para levantar ambas facilidades.

Con presencia en puertos de la Argentina (donde además es concesionario de la única zona franca de la Hidrovía, en Villa Constitución, Santa Fe), Uruguay, Paraguay y Brasil, ahora PTP Group expande su propuesta de vinculación de mercados mediterráneos con contrapartes fluviales y oceánicas a Europa.

Extensión

“Es una extensión del corredor hidroviario que desarrollamos hasta tocar Europa”, explicó Guillermo Misiano, CEO de PTP en diálogo con Trade News. Es decir, que los clientes que operan en el sur de Brasil, Bolivia, Paraguay y norte de Argentina tengan la posibilidad de colocar sus productos en Europa “como si estuvieran en un depósito de la hidrovía”.

“La idea es que el exportador del Mercosur pueda tener un stock crítico en Europa, y manejarlo todo con el mismo proveedor. Lo mismo para el caso del exportador europeo”, indicó Misiano.

Sucede que la pandemia generó una crisis logística de proporciones: la fiabilidad y puntualidad de la industria marítima generó desconfianza en la cadena, y las frecuencias de buques semanales, llevando carga reefer por ejemplo, sufrió demasiadas interrupciones, provocando incumplimientos comerciales o tener que optar por alternativas más caras.

Zona primaria

Las instalaciones que PTP Group desarrollará en Cádiz están “dentro de la zona primaria aduanera”. Además, la autoridad portuaria está terminando la conectividad ferroviaria que la vinculará con todo Europa, “por lo que las cargas podrán llegar en menos de 30 horas al destino europeo más alejado de Cádiz”, explicó el empresario.

En España, el rol de operador portuario se administra bajo un sistema de cupos, según oferta y demanda, para por un lado asegurar la competencia y por el otro lado evitar la sobreoferta. “Ya tenemos el estatus de operador portuario aprobado en España”, consignó Misiano.

En una primera instancia, el negocio con más perspectiva es el de las exportaciones de frutas y otras cargas refrigeradas. La particularidad de este negocio es el envío de mercaderías en consignación, lo que las condiciona a sufrir las fluctuaciones de mercado e, incluso, a barreras para arancelarias o medidas sanitarias en destino.

El objetivo de este corredor es lograr que el exportador sudamericano “pueda venderle al consumidor final, evitando una intermediación, mejorando los márgenes y reduciendo la imprevisibilidad típica del mercado”, apuntó.

Las instalaciones

Sólo resta una aprobación formal de la concesión por 35 años (prorrogable a otros 15) que se realizará el próximo 8 de marzo, tras haber cumplido con los trámites administrativos y los requisitos de competencia ante las autoridades.

Render de la terminal reefer

La plata frigorífica supone una inversión total de 9,6 millones de euros y se desarrollará en 3 etapas entre 2022 y 2027. Se emplazará en una parcela de 24.266 m2 y contempla tanto refrigeración de frutas y verduras, como congelación de carnes.

Estará ubicada a 50 metros de un muelle de 500 metros de largo y 14 de profundidad. Contará con 8 puestos operativos para camiones; sala de acondicionamiento, fraccionamiento y envasado, y 12 cámaras frigoríficas.

Según confirmó la autoridad portuaria española, “la edificación de esta planta incluye un parque fotovoltaico que será capaz de cubrir las necesidades de consumo de la planta, con una capacidad de generación de 1,35Mw”.

Graneles

Luego, la planta de almacenamiento de graneles y cargas generales requerirá una una inversión de 6,9 millones de euros, también en tres fases, entre 2022 y 2026, en una parcela de 39.000 m2. Tendrá 10 áreas de almacenamiento independientes y cerradas: 4 para graneles sólidos aptos para consumo humano y animal (de 123.000 m3), y 6 para fertilizantes y abonos (de 177.000 m3).

“Los graneles sólidos que se almacenarán son para consumo humano o para la producción de consumo animal. También está previsto el almacenamiento y envase de abonos y fertilizantes”, indicó la autoridad portuaria en un comunicado.

La presidenta de la Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz, Teófila Martínez, valoró esta inversión “”por la importancia del proyecto en sí y la solvencia del Grupo PTP, y por la trascendencia de que un holding de estas características se haya fijado en Cádiz para establecerse en Europa y ampliar sus servicios logísticos en Iberoamérica”.