fbpx

El operador belga de terminales portuarias Katoen Natie anunció una inversión de 455 millones de dólares para la expansión de Terminal Cuenca del Plata (TCP) en el puerto de Montevideo. A 10 años del vencimiento de su contrato, la empresa convino con el gobierno uruguayo una extensión de su concesión por 50 años.

En un comunicado oficial, la empresa belga informó que cerró un acuerdo con el gobierno de Uruguay, y que el mismo contempla una extensión del plazo de concesión. “Con este acuerdo, Katoen Natie confirma su compromiso como socio sólido y de largo plazo de la Republica Oriental de Uruguay”, indicaron.

“Katoen Natie y el Gobierno uruguayo llegaron a un acuerdo para una nueva inversión adicional en el Puerto de Montevideo. El proyecto de inversión comprende la expansión máxima del área de concesión, incluyendo la construcción de una segunda playa de contenedores de aproximadamente 22 hectáreas que se suman a las existentes y un segundo muelle de aproximadamente 700 metros, con una profundidad a 14 metros”, indica el texto de la compañía belga.

Compromiso

El concesionario se compromete además a incorporar nuevas grúas pórticos y equipamiento de playas, así como también a ampliar y modernizar los accesos terrestres a la terminal. Asimismo, repavimentará la playa original de contenedores y modernizará todos los sistemas operativos informáticos de la terminal.

El proyecto se pondrá en marcha una vez refrendado el acuerdo, y dará origen a una “terminal especializada de última generación que al menos duplicará su capacidad anual y permitirá atender buques de 400 metros”, señalaron, tras agregar: “Los dos muelles, que representan en total más de 1300 metros, le permitirán a TCP operar 4 barcos portacontenedores en forma simultánea”.

“TCP ya es la terminal de contenedores más eficiente de Sudamérica, pero con esta inversión posicionamos a la terminal definitivamente como un eslabón indispensable en la lista de puertos hub más importantes del continente. Además, hacemos la terminal más atractiva para los exportadores uruguayos”, explicó Vincent Vandecauter, gerente general de TCP.

Extensión

Uruguay se comprometió a extender la concesión por 50 años, mientras que Katoen Natie realizará las inversiones anunciadas y realizará una “rebaja importante de las principales tarifas a la exportación con el fin de fortalecer el comercio exterior de Uruguay. La rebaja final implicará un ahorro promedio del 30% en los servicios principales a los exportadores”, al tiempo que “aumentará los días libres de permanencia en el puerto de los contenedores de exportación, pasando de 3 días libres a 5 días libres”.

“Katoen Natie desea expresar su satisfacción por el acuerdo alcanzado, que evidencia las fortalezas de Uruguay como país que ofrece seguridad jurídica, estabilidad democrática y un ámbito propicio para el desarrollo de inversiones productivas, y renueva su vocación de inversor de largo plazo en Uruguay”, destaca el comunicado, y cita además al director del Grupo, Karl Huts: “Esta enorme inversión confirma nuestra confianza en Uruguay como país de inversión y uno de los lugares donde se debe “estar presente”, así como nuestra convicción de que el Puerto de Montevideo
es un excelente hub logístico”.

Antecedentes

Katoen Natie desembarcó en Uruguay por primera vez como accionista de Zonamérica, en 1996. Luego, en 2001 participó en la subasta del paquete accionario de Terminal Cuenca del Plata SA,
para gestionar y administrar la Terminal Especializada de Contenedores en el Puerto de Montevideo, y se hizo del 80% del paquete accionario de la compañía.

“Durante los primeros 20 años de la concesión se han invertido más de US$ 250 millones para transformar a TCP en la terminal más moderna de la región. Durante este período, la ampliación del
muelle, la expansión de la playa de contenedores, la compra de 7 grúas pórtico, de 48 straddle carriers y la fuerte inversión en tecnología de última generación, resultaron en un servicio de alto nivel para los clientes, con las mejores productividades de la región”, añadieron.

Como parte del acuerdo, la compañía belga anunció que desistirá de un juicio que mantenía con el Estado uruguayo por infracciones al tratado de Promoción y Protección Recíproca de Inversiones con la Unión Económico Belgo Luxemburguesa. La demanda ascendía a los US$ 1500 millones, según informó el diario El País de Uruguay, que recogió cuestionamientos políticos a la decisión oficial.