El comienzo del año marcó un hito importante en la estrategia para alcanzar lo que se denomina aviación responsable, definición que apunta a lograr una industria cada día más sustentable (tanto ambiental como económicamente), y por lo tanto, un medio de transporte más eficiente.

El 1º de enero entró en vigor el Esquema de Reducción y Compensación de Carbono de la Aviación Internacional (CORSIA, por sus siglas en inglés Carbon Offsetting and Reduction Scheme for International Aviation) en su fase inicial de Monitoreo, Reporte y Verificación de Emisiones.

Registro de emisiones

¿De qué se trata exactamente? Según explican desde la Asociación Latinoamericana y del Caribe de Transporte Aéreo (ALTA), a partir de este año, todos los operadores con emisiones anuales en vuelos internacionales que excedan las 10.000 toneladas de CO2 (dióxido de carbono) deberán registrar e informar anualmente los datos de emisiones a sus respectivos Estados (y enviar un plan de monitoreo de emisiones a sus Estados antes del 28 del actual para que sean aprobados).

Junto con el comienzo del nuevo año entró en vigor el el Esquema de Reducción y Compensación de Carbono de la Aviación Internacional (CORSIA, por sus siglas en inglés).

La movida es parte de uno de los grandes objetivos que se trazó la industria de la aviación para alcanzar crecimiento neto de carbono desde 2020 (CNG2020) mediante el uso y la aplicación de nuevas tecnologías, el mejoramiento en las operaciones y la infraestructura.

“La puesta en marcha de CORSIA es uno de los cuatro pilares de la estrategia conjunta de la industria de la aviación sobre el cambio climático. Las mejoras en la tecnología, operaciones e infraestructura brindarán la solución a largo plazo para la sostenibilidad de la aviación. CORSIA se centra en una sola medida basada en el mercado como parte de una canasta de medidas y será crítico a corto plazo mientras las mejoras en estos tres temas maduran”, dijeron en ALTA.

Alianza público-privada

Para el éxito del proceso es fundamental no sólo la participación de las aerolíneas sino de los Estados. Por eso, explicaron que ALTA viene realizando una tarea de “acompañamiento” a sus miembros y a los Estados de la región para que esta primera fase de CORSIA se implemente de manera exitosa, y para que los Estados puedan adoptar en su regulación local el Anexo 16 Volumen IV.

La Asociación, fundada en Colombia en abril de 1980 bajo la iniciativa de 11 aerolíneas, hoy tiene su sede central en Panamá y se compone de la siguiente manera:

  • 19 aerolíneas miembro. Empresas de América Latina y el Caribe que ofrecen servicios domésticos y/o internacionales (Aerolíneas Argentinas, Aeroméxico, Copa y Latam, entre otras).
  • 12 miembros asociados. Líneas aéreas no basadas en América Latina o el Caribe, pero que tienen intereses o están haciendo negocios en la región (Iberia, Lufthansa y United, entre otras).
  • 56 miembros afiliados. Organizaciones y compañías proveedoras de la industria de la aviación en la región (YPF, Embraer, Amadeus, Boeing y SITA, entre otros).

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