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Los números del sector aéreo parecen destinados a sufrir una cuarentena mucho más larga que los de la economía global: para recuperar los niveles del año pasado, las aerolíneas deberán esperar hasta 2023.

Los datos surgen de un estudio que la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) presentó hoy, en el que se aprecia que el daño que causa el Covid-19 a la industria se extiende  a mediano plazo y afecta de modo especial a los viajes de larga distancia/internacionales.

Tal como vienen haciendo desde el comienzo de la crisis causada por la pandemia, los referentes del sector dirigieron un mensaje especial a los gobiernos, pero esta vez eligieron destacar el pedido desde el título del comunicado: “No haga que una recuperación lenta sea más difícil con las medidas de cuarentena”.

Rechazo a las cuarentenas

Durante la conferencia de prensa que brindaron Alexandre de Juniac, Director General y CEO de IATA, y el economista jefe de IATA, Brian Pearce, enfatizaron que las medidas de cuarentena a la llegada de los pasajeros a destino “dañarían aún más la confianza en los viajes aéreos”.

De Juniac fue directo: “Quiero destacar nuestra oposición a los gobiernos que introducen medidas de cuarentena para los viajeros que llegan. Esta semana el Reino Unido anunció una cuarentena obligatoria de 14 días como parte de sus planes para facilitar el bloqueo. Hay pocos detalles sobre cuánto tiempo y bajo qué condiciones. Del mismo modo, España anunció que una medida de cuarentena de 14 días a la llegada estaría vigente al menos hasta el 24 de mayo, y posiblemente más. Los viajes internacionales no pueden reiniciarse en estas condiciones”.

A continuación, el CEO de IATA comentó que la organización hizo una encuesta en 11 mercados que arrojó los siguientes resultados:

  • 84% de los viajeros dijo que las medidas de cuarentena eran una de sus principales preocupaciones.
  • 69% respondió que no volvería a viajar en tales condiciones.
  • El impacto en los viajes de larga distancia será más duradero. Cuando comience la recuperación, se espera que ésta sea liderada por los viajes nacionales.
  • 58% de los viajeros limitará sus traslados al mercado doméstico, en el que, además, el promedio de kilómetros recorridos se prevé que caiga 8,5%, pasando de más de 2050 km a menos de 1900 para este año.

Controles armonizados

“Nuestra principal prioridad es reiniciar la industria de manera segura”, dijo De Juniac antes de enumerar una serie de medidas que, según estiman, dará confianza a los gobiernos para que vuelvan a abrir sus fronteras.

Se trata, según explicó, de “un enfoque de bioseguridad basado en riesgos que necesita ser coordinado globalmente”.

Y precisamente la aceptación global es uno de los aspectos clave.

“El país de llegada debe confiar en los procedimientos establecidos en el aeropuerto de salida. Y los viajeros tendrán la tranquilidad que dan medidas armonizadas. En el sistema de capas basado en el riesgo que proponemos hay controles de temperatura y otras medidas a la salida para evitar que los viajeros sintomáticos vuelen. Y un sistema robusto de declaraciones de salud administrado por el gobierno, junto con un seguimiento de contactos riguroso pueden manejar el riesgo de los viajeros asintomáticos”, añadió.

Restaurar la conectividad

“Nos oponemos a las medidas de cuarentena porque con la combinación de medidas que estamos proponiendo -si se implementan bien a nivel mundial-, se puede gestionar los riesgos. Estamos trabajando con la OACI (Organización de Aviación Civil Internacional) y otras partes interesadas para establecer un sistema de capas acordado, basado en el riesgo, que permitirá restaurar de manera segura y eficiente la conectividad global”, dijo De Juniac.

El estudio “Perspectivas para el transporte aéreo en los próximos 5 años” indica que el tráfico aéreo podría disminuir el próximo año entre 32% y 41%; que los viajes aéreos se recuperarán más lentamente que la mayoría del mundo (se detalla el “apoyo sin precedentes” de los gobiernos por medio de subsidios salariales, subvenciones y préstamos que “deberían permitir un fuerte repunte del PBI”); y cómo se recuperó la confianza empresarial en China a partir de un relajamiento de la cuarentena, entre otras cuestiones.

Tengo dos noticias…

A modo de proyección, IATA y Tourism Economics modelaron dos escenarios de viajes aéreos: uno de “referencia” y otro “pesimista”.

Escenario de referencia

  • Depende de la apertura de los mercados internos en el tercer trimestre, con una apertura gradual mucho más lenta de los mercados internacionales. Esto limitaría la recuperación de los viajes aéreos, a pesar de que la mayoría de los pronósticos apuntan hacia un fuerte repunte económico a fines de este año y durante 2021.
  • En 2021 esperamos que la demanda global de pasajeros (medida en ingresos por km de pasajero, RPK) sea 24% inferior a los niveles de 2019 y 32% menor a la previsión de pasajeros aéreos de IATA para 2021 (los datos habían sido publicados en octubre de 2019).
  • No esperamos que se superen los niveles de 2019 hasta 2023.
  • A medida que los mercados internacionales se abran y las economías se recuperen, habrá un mayor crecimiento en los viajes aéreos desde el punto más bajo de 2020. Pero incluso para 2025 esperaríamos que los RPK globales fueran 10% más bajos que el pronóstico anterior.

Escenario pesimista

  • Se basa en una apertura más lenta de las economías y la relajación de las restricciones de viaje, con bloqueos que se extienden al tercer trimestre, posiblemente debido a una segunda ola del virus. Esto retrasaría aún más la recuperación de los viajes aéreos.
  • En este caso, los RPK globales en 2021 podrían ser 34% más bajos que los niveles de 2019 y 41% por debajo de nuestro pronóstico anterior para 2021.

Recuperar la economía y la confianza

“El gran estímulo de los gobiernos combinado con inyecciones de liquidez por parte de los bancos centrales impulsará la recuperación económica una vez que la pandemia esté bajo control. Pero reconstruir la confianza de los pasajeros llevará más tiempo. E incluso entonces, es probable que los viajeros individuales y corporativos administren cuidadosamente los gastos de viaje y se queden más cerca de casa “, dijo De Juniac.

Otra de las cuestiones que preocupa a las aerolíneas por estos días tiene que ver con los vouchers.

De acuerdo con UE 261 (el reglamento europeo que establece un sistema de compensación y asistencia a los pasajeros en caso de denegación de embarque, cancelación o demoras prolongadas de los vuelos), las aerolíneas europeas deberán devolver alrededor de 9200 millones de euros por vuelos cancelados hasta finales de mayo.

“UE 261 no fue diseñado para hacer frente a cancelaciones masivas como lo han requerido los bloqueos impuestos por los gobiernos en la lucha contra una pandemia global. Solicitamos la flexibilidad para emitir vales reembolsables, o reembolsos retrasados, que permitirían a las aerolíneas conservar algo de dinero valioso para sobrevivir a la crisis y garantizar que los consumidores obtengan sus fondos”, concluyó De Juniac.

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