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Paraguay levantó la reserva de cargas y aceptará que embarcaciones de bandera argentina operen con mercaderías paraguayas en los puertos de ese país.

La reserva de cargas de Paraguay había motivado una medida de retaliación de la Argentina, de carácter simbólico, porque prácticamente no hay marina mercante argentina para satisfacer la demanda de movimientos y transbordos paraguayos.

De esta manera, la resolución 21/21 del Ministerio de Transporte debería quedar sin efecto porque, en sus considerandos, planteaba que la vigencia de los términos impuestos finalizaría en el momento en que Paraguay desista de aplicar la reserva de cargas a su marina mercante. La Subsecretaría de Puertos, Vías Navegables y Marina Mercante nunca reglamentó la resolución.

Vale la pena recordar que la prioridad absoluta que Paraguay garantizaba a sus buques para operar en su país desatendía, en opinión de la Cancillería argentina, el tratado bilateral firmado en 1967, el acuerdo de la Hidrovía de 1992 y normas complementarias bilaterales y regionales.

Gestión de larga data

La Cancillería había agotado toda instancia diplomática para que Paraguay enmendara la situación pero, ante la falta de resultados, el Ejecutivo argentino optó por tratar de manera recíproca a la marina mercante paraguaya que debiera operar en puertos argentinos.

Finalmente, el martes pasado, la Dirección General de Marina Mercante publicó la disposición 21/21 por la que “otorga, a requerimiento de parte, certificado de carga para el transporte de mercaderías de exportación nacional, que se realice con origen en puertos nacionales para las embarcaciones de bandera argentina, mientras dure la actualización de la normativa vigente al respecto”.

Hasta el momento, embarcaciones de bandera argentina eran recibida en Paraguay con mercaderías de importación para ese país pero, no obstante, no eran autorizadas a “bajar” con exportaciones paraguayas, lo que sacaba del mercado cualquier posibilidad de operar en el mercado vecino.

“Es importante mantener el compromiso entre ambos países de crear las condiciones necesarias para conceder todas las facilidades y garantías posibles a fin de lograr la más amplia libertad de tránsito fluvial y de facilitar las operaciones de transporte de bienes y comercio”, argumentó el organismo gubernamental paraguayo.