Los trabajadores portuarios, marítimos, fluviales y navales de la Argentina, representados por los sindicatos que integran la Federación Marítima, Portuaria y de la Industria Naval (Fempinra) pararán mañana jueves 24 todo el día las actividades del comercio exterior en todo el país.

La medida de fuerza convocada por la Fempinra, que agrupa a 18 sindicatos y tiene como secretario general al triunviro de la Confederación General del Trabajo (CGT), Juan Carlos Schmid, apunta a paralizar la navegación de buques en aguas argentinas, su recalada en puertos, las actividades de estiba, y todos los servicios portuarios conexos en terminales argentinas, así como también la actividad en los depósitos fiscales, en astilleros y talleres navales, y el dragado en vías navegables y puertos.

El paro, que comenzará a las 10 y durará 24 horas, contará además con la adhesión de ATE, que se movilizará por los reclamos de Astillero Río Santiago (ARS) y Tandanor. Diversas columnas se movilizarán al Ministerio de Defensa (en protesta por la compra de artefactos navales militares a Francia) y al Ministerio de Trabajo.

En una conferencia de prensa, Schmid resaltó que el paro que involucra a 20.000 trabajadores “va a generar un perjuicio grande al comercio exterior del país y tiene un alto contenido político”.

“Queremos otro enfoque para reactivar la marina mercante, la industria naval y los puertos”, arrancó, tras agregar inmediamente el costado político del reclamo: “No queremos el regreso del FMI (Fondo Monetario Internacional) porque trae malos recuerdos para los trabajadores. No podemos olvidar los decretos 817 -que desreguló 40 convenios colectivos de trabajo– y el 1772, que determinó el cese de la bandera nacional, la privatización de ELMA y de la flota fluvial, y terminó con más de 1000 trabajadores portuarios en la calle”.

Los planteos también incluyeron muestras de solidaridad con los metrodelegados de Metrovías, “reprimidos” en la jornada de ayer, según manifestaron los dirigentes gremiales, y el “rechazo al tarifazo“.

“El Gobierno tiene un discurso de bajar los costos logísticos, pero se da de patadas, porque todos sabemos que la navegación interior es el transporte más barato y limpio. Pero demuestran que no tienen intención de revertir esto. Todos lo saben, y no lo oculto que vengo del moyanismo, pero el Gobierno le echa la culpa al camión y a Moyano (de los costos) pero no tiene una política para articular el transporte. Se la pasa desviando la atención de lo que no hace”, manifestó.

El 24M, paro general en todo el sector portuario de la Argentina

El 24 de mayo, todos los puertos de la Argentina y el sector naval estarán parados por una huelga general impulsada por la Fempinra, federación conducida por el rosarino y también secretario general de la CGT, Juan Carlos Schmid, y por la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE Nacional), liderada por el platense Hugo “Cachorro” Godoy.Las entidades representativas de los trabajadores del sector le reclaman al Estado y al Gobierno de Mauricio Macri en particular, aplicar las leyes marino-mercantes y fomentar la industria interna, ya que las exportaciones y construcción de buques fuera del país, disminuye la producción local y pone en riesgos miles de puestos de trabajo en el país, además de otros factores que contribuyen a la destrucción del motor productivo argentino.

Posted by Sonido Gremial on Wednesday, May 23, 2018

El comentario sobrevino tras los comentarios respecto de la ley de marina mercante, que fue sancionada y no reglamentada aún.

Julio González Insfrán, del Centro de Patrones y Oficiales Fluviales, criticó duramente el tratamiento que tuvo la ley y el discurso de baja de los costos logísticos. “Los empresarios se van a fundir. Hay presión a la baja de los costos logísticos, pero el flete a China aumentó un 40%. Se llenan de soberbia y creen que se las saben todas“, criticó.

Insfrán fue duro con el Gobierno a quien reconoció “haber acompañado el primer año de gestión porque creímos que había una oportunidad para sacar al país de la crisis”. Pero lamentó que luego del “consenso logrado, incluso con funcionarios del Gobierno que participaron del articulado”, la ley aprobada unánimemente en el Senado estuvo “un año discutiéndose en Diputados porque cambió la política económica”.

“Vaciaron a la ley”, dijo, en relación al veto dispuesto por el Ejecutivo al financiamiento de 1500 millones de pesos para la industria naval.

Se patinanan 11.000 millones de dólares en timba financiera, ¿Y nos niegan el financiamiento para dar trabajo? Un remolcador necesita 84.000 horas hombre y una barcaza 7000. Mover el 30% de la carga por la hidrovía Paraná-Paraguay precisa de 50 remolcadores de empuje. No hay voluntad política, por eso no reglamentaron la ley”, advirtió.

Luego, encaró al Gobierno por que presionan por la modificación de los convenios colectivos de trabajo para bajar el costo, “pero no aflojan en los impuestos, la quieren toda a cambio de nada”, vituperó.

En medio de reclamos por recuperar soberanía en puertos, dragado y transporte marítimo y fluvial, Hugo “Cachorro” Godoy, secretario general de ATE, pidió “incorporar a los trabajadores en las tomas de decisiones”.

Paro a la “patria cerealera” y cafés helados

En tanto, Raúl Huerta, secretario adjunto de Fempinra y titular de Asociación Argentina de Empleados de la Marina Mercante (Aaemm), manifestó: “Mañana no se mueve nada. Ni siquiera en los puertos de General San Martín y San Lorenzo. Le hacemos paro a la bendita patria cerealera”, arremetió, al tiempo que agregó que “el Gobierno está privilegiando los proyectos inmobiliarios y tienen un acuerdo no escrito con los concesionarios con los que expulsan a los compañeros con una 45 apuntada a la cabeza para que firmen un retiro voluntario mentiroso, al que empujan de manera salvaje”.

“Tuvimos entre 10 y 15 reuniones con autoridades de la Administración General de Puertos (AGP), el Ministerio de Transporte y la Subsecretaría (de Puertos, Vías Navegables y Marina Mercante) y al día de hoy, más allá de reuniones y cafés helados no tenemos respuestas concretas”, indicó.

El secretario general de la Fempinra, Juan Carlos Schmid, encabezó la conferencia de prensa flanqueado por Hugo “Cachorro” Godoy (ATE) y Julio González Insfrán (Patrones)

Huerta se refirió puntualmente al futuro inmediato del puerto de Buenos Aires, cuyas concesiones vencen entre 2019 y 2020, y manifestó la “inquietud que genera esto porque una licitación lleva por lo menos 2 años y 3000 trabajadores directos e indirectos no sabemos que pasa con la nueva licitación“.

“En dos años y medio no tuvimos respuesta que satisfaga el interés de los trabajadores portuarios”, dijo Huerta, tras comentar “los anuncios” de que el nuevo puerto consistirá en una terminal full container y una segunda exterior en un plazo de entre 5 y 8 años, más una playa de vacíos.

No estamos en contra de la modernización, porque es necesaria para ser competitivos. Pero siempre que sea parte de un proceso con tiempos lógicos“, dijo, y recordó el proceso ocurrido en los 90, donde la desregulación dejó “15.000 trabajadores en la calle”. “La historia se repite”, sentenció.

“Queremos un puerto de avanzada, pero cuando estén terminadas las terminales. La exterior está al 5% y la interior, con el corrimiento de muelles y escolleras, hará imposible operar normalmente mientras hay obras. ¿Donde van a meter a los 3000 trabajadores mientras tanto?“, preguntó Huerta.

Los gremios manifestaron, por nota escrita, hace 40 días, su postura: piden la prórroga de los actuales concesionarios hasta que se terminen las obras de las nuevas terminales, y reclamaron además certeza de que los nuevos pliegos incluyan a todos los trabajadores.

Más tarde, Gonzalo Mórtola, interventor de la Administración General de Puertos (AGP), respondería duramente a los planteos sindicales, en un almuerzo privado organizado por el Timón Club.

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