En los primeros dos meses del año sólo se pagaron al exterior el 32% de las importaciones que llegaron al país, lo que elevó la deuda comercial con proveedores internacionales a más de 5800 millones de dólares mientras persisten las restricciones para girar divisas. Si a este número se suma el arrastre de diciembre, la mora alcanza los 9400 millones de dólares.

El pago de apenas un tercio de las importaciones deriva de la norma que estableció el nuevo gobierno ante la falta de dólares y que consiste en un pago en 4 cuotas de los bienes importados: el primero tras el registro aduanero de la mercadería, y el resto cada 30 días. 

Este esquema le permitió a la Administración Milei obtener superávit cambiario en enero y febrero, a cambio de un aumento de la deuda comercial. A la fecha, los importadores están pagando recién su tercera cuota de las SEDI aprobadas en diciembre. 

Sin embargo, mientras se acumula nueva deuda y en tanto el gobierno relaja las trabas a las importaciones, será necesario que el agro convalide el tipo de cambio exportador durante la cosecha gruesa por ser la gran usina de dólares del país.