No se trata de especulaciones sino de números concretos que explican por sí mismos por qué no hay exportaciones sin importaciones. Es más, el análisis de los datos confirma que las importaciones son un requisito para exportar.

El último trabajo difundido por la Consultora DNI, que dirige Marcelo Elizondo, pone el foco en la estrecha relación que hay entre dos procesos que tradicionalmente tienden a verse de manera independiente.

El trabajo se focaliza en el ranking que elabora la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) al estudiar el contenido de las importaciones como insumo de las exportaciones en los 65 mercados/países más grandes del mundo (que explican más del 85% de todo el comercio internacional sumado en el planeta).

“Una primera advertencia surge al constatar qué países son los más exportadores del mundo, porque ello lleva a corroborar que al mismo tiempo ellos son los más importadores. O sea, no son una cosa sin la otra”, dice Elizondo.

La simple comparación entre el lugar en el que se encuentra un país como exportador y el que tiene como importador en el ranking global permite concluir que para exportar más hay que importar mucho, agrega el experto.

Final de tabla

Entre los 65  países medidos en ese ranking, la Argentina es el segundo peor en la participación de importaciones en sus exportaciones. ¿Qué significa eso? Que si se pretende restringir importaciones se impedirá mejorar las exportaciones, explica Elizondo.

“Otra vez en Argentina se discuten las importaciones. La llamada restricción cambiaria (que no es tal, porque Argentina es un país plagado de dólares, solo que ellos están fuera del sistema por errores de políticas públicas y por un desincentivador marco institucional o regulativo) ha vuelto a poner a las importaciones bajo estricta administración de la autoridad gubernamental”, dice el Presidente del capítulo argentino de la Cámara Internacional de Comercio.

Si se considera que en 2020 Argentina fue el 32° país del mundo según su PBI en dólares (388.000 millones), el país está claramente infraparticipando en el comercio internacional en relación a la dimensión de su economía, señala un trabajo de la Consultora DNI.

Vasos comunicantes

“La dificultad para comprender que la vinculación económica internacional del país se da en un conjunto de vasos comunicantes y un sistema en el que todo debe ser agilizado en simultáneo, hace que se desconozca que obstruyéndose un flujo se obstruyen los demás: no hay exportaciones sin importaciones”, enfatiza.

El informe de DNI señala otros datos preocupantes como que la Argentina ocupa un pobre lugar en el ranking de países exportadores -muy por debajo del que debería tener según su PBI-, y su ratio total de exportaciones en el PBI es también muy bajo, de los más bajos del mundo y muy inferior al latinoamericano.

Los números de la Argentina

  • 44° país exportador mundial de bienes
  • 54° país importador de bienes
  • 51° país exportador mundial de servicios
  • 45° importador mundial de servicios

Si se considera que en 2020 Argentina fue el 32° país del mundo según su PBI en dólares (388.000 millones), el país está claramente infraparticipando en el comercio internacional en relación a la dimensión de su economía, señala el trabajo de la Consultora DNI.

La OCDE releva el “contenido de importación de las exportaciones”, lo que “se define como la participación de los insumos importados en las exportaciones totales de un país y refleja la medida en que un país es usuario de insumos extranjeros”.

La organización señala que ello se conoce también como la participación del valor agregado extranjero en las exportaciones brutas y se define como el valor agregado extranjero en las exportaciones brutas dividido por el total de exportaciones brutas, en porcentaje.

Se considera una medida fiable de los “vínculos hacia atrás” internacionales en los análisis de las cadenas de valor mundiales, agregan.

En ese listado, se destaca a los siguientes países como los de mayor contenido importado en sus exportaciones (en orden de mayor a menor):

  • Luxemburgo: 67,4%
  • Malta: 59,3%
  • Eslovaquia: 44,5%
  • Hungría: 44,1%
  • Vietnam: 43,6%
  • Irlanda: 41,7%
  • Singapur: 39,5%
  • República Checa: 37,7%
  • México: 36,4%
  • Malasia: 36,1%
  • Estonia: 34,5%
  • Bélgica: 33,9%
  • Tailandia: 32,5%
  • Bulgaria: 32,2%
  • Eslovenia: 31,6%
  • Corea del Sur: 30,4%
  • Túnez: 29,9%
  • Taiwán: 29,8%
  • Lituania: 29,4%
  • Dinamarca: 28,1%
  • Portugal: 28%
  • Países Bajos: 27%
  • Polonia: 26,9%
  • Finlandia: 25,9%
  • Suiza: 25,8%
  • Marruecos: 25,2%
  • Hong Kong: 24,8

Para completar el listado de los 65 analizados, cabe nombrar a los demás países, que tienen un ratio inferior a 25%. Por orden alfabético, son: Australia, Alemania, Brasil, Canadá, Chile, China, Colombia, Croacia, Costa Rica, Chipre, España, Francia, Grecia, Islandia, India, Indonesia, Israel, Italia, Japón, Letonia, Nueva Zelanda, Noruega, Perú, Filipinas, Rumania, Rusia, Suecia, Sudáfrica y Reino Unido.

América latina

En el caso específico de los países latinoamericanos en esa lista de análisis de la OCDE se incluye a:

  • México, con 34,6%
  • Costa Rica, con 16%
  • Chile, con 12,4%
  • Brasil, con 10,2%
  • Colombia, con 10,1%
  • Perú, con 9.8%

El informe de la Consultora DNI señala que muy pocos países en ese relevamiento tienen una participación porcentual de importaciones en exportaciones inferior a 10%. Entre los de menor ratio (importaciones como contenido de exportaciones) figuran:

  • Kazajstán: 7,7%
  • Brunéi: 7,2%
  • Argentina: 6,9%
  • Arabia Saudita: 4,9

Lo expuesto muestra que Argentina es, de los mercados estudiados, el anteúltimo en el índice, sólo por encima de Arabia Saudita (cuyo principal producto de exportación es el petróleo). Con lo que resulta que nuestro país es el último en Latinoamérica, el último en el hemisferio Sur, el último en el hemisferio occidental, y el último entre todos los países democráticos del planeta.

Principales países exportadores e importadores de bienes en 2020, según la OMC

Diagnóstico

Lo antes referido muestra a la Argentina como un país con dificultad para participar en las cadenas internacionales de valor, agrega el trabajo de DNI.

La escasa generación de valor que dificulta mejor oferta exportable se refiere, pues, entre otras (también relevantes) causas, a la baja incorporación de tecnología, la escasa inversión de estándares internacionales, poco destacada incorporación de insumos calificados o de partes, accesorios o piezas que se originen en redes productivas internacionales de calidad.

“Y, a la vez, lo todo esto permite comprender que limitando importaciones se marcha contra la tendencia que el mundo sigue: más exportaciones requieren más importaciones”, dice el documento antes de agregar un factor de preocupación adicional: todos los países que anteceden a la Argentina en el listado con mayor incidencia de insumos importados en sus exportaciones son países que logran exportaciones en relación con su PBI mucho mayores que nosotros.

Dicho de otro modo, la Argentina es un país que en todos los años recientes ha tenido una relación de exportaciones con el PBI muy baja. “Argentina es una economía con dificultades varias para exportar comparando sus resultados con los países diversos mencionados”, dice el informe.

Si se analiza las importaciones en relación con el PBI del país, la Argentina ha tenido en los últimos 5 años un ratio de 12,5% promedio; siendo que el mundial es de 29,5% y el de Latinoamérica, 23,7%.

Como conclusión final, se dice que ante “la Argentina requerirá de más importaciones para aumentar sus exportaciones, y mientras se limiten compras externas la capacidad de ventas externas estará muy afectada”.