Luego de la contracción de 2023, la Organización Mundial del Comercio (OMC) prevé un repunte del comercio global para este año.

Se espera un mayor intercambio de bienes para 2024 y 2025, del 2,6 y 3,3 por ciento, respectivamente, indicó el organismo en su último informe de perspectivas del comercio, no sin dejar de advertir que los distintos conflictos políticos pueden afectar el resultado.

El reporte Perspectivas y estadísticas del comercio mundial plantea una disminución de las presiones inflacionarias durante 2024 que permitirá que los ingresos reales vuelvan a crecer particularmente en las economías avanzadas, impulsando así el consumo de bienes manufacturados.

Resiliencia

La Directora General de la OMC, Ngozi Okonjo-Iweala, dijo: “Estamos avanzando hacia la recuperación del comercio mundial, gracias a cadenas de suministro resilientes y un sólido marco comercial multilateral, que son vitales para mejorar los medios de vida y el bienestar. Es imperativo que mitiguemos riesgos como los conflictos geopolíticos y la fragmentación comercial para mantener el crecimiento económico y la estabilidad”.

En 2023, el comercio global cayó un 1,2% debido a los altos precios de la energía y la inflación en las principales economías. El impacto se notó principalmente en bienes (-5%), dado que la exportación de servicios aumentó un 9%.

PBI global

Por otro lado, el producto bruto global se mantendrá estable durante los próximos dos años, en torno al 2,6%, tras una fuerte desaceleración tanto en 2023 (-2,7%) como en 2022 (-3,1%).

“El contraste entre el crecimiento constante del PIB real y la desaceleración del volumen del comercio real de mercancías están vinculados a presiones inflacionarias, que tuvieron un efecto a la baja sobre el consumo de bienes intensivos en comercio, particularmente en Europa y América del Norte”, indicó la OMC.

 A futuro, no obstante, las luces amarillas se encienden a la hora de pensar en el precio de los alimentos y la energía si se siguen tensando los conflictos geopolíticos, sobre todo por las demoras provocadas por los cambios de ruta y los consabidos aumentos de transporte.

Relocalización

Por otro lado, la OMC también afirmó que los patrones comerciales no se ven afectados por tendencias de “desglobalización”.

A propósito, el economista jefe de la OMC, Ralph Ossa, dijo: “Algunos gobiernos se han vuelto más escépticos acerca de los beneficios del comercio y han tomado medidas destinadas a relocalizar la producción y orientar el comercio hacia naciones amigas. La resiliencia del comercio también está siendo puesta a prueba por las interrupciones en dos de las principales rutas marítimas del mundo: el Canal de Panamá, que se ve afectado por la escasez de agua dulce, y el desvío del tráfico fuera del Mar Rojo. En estas condiciones de perturbaciones sostenidas, tensiones geopolíticas e incertidumbre política, los riesgos para las perspectivas comerciales se inclinan a la baja”.