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A pesar de que los gremios marítimos que mantienen un paro que afecta a los remolcadores de maniobra portuaria manifestaron su compromiso de no interrumpir el servicio a los buques cargados con insumos para combatir la pandemia, la Federación de Empresas Navieras Argentinas (FENA) manifestó su malestar con la medida.

“La postura gremial resulta insensible al contexto de la crisis económica nacional y global, agravada por la pandemia COVID 19 y a la que viene atravesando, desde hace décadas, la marina mercante en general y el sector remolque en particular. El ingreso y salida de buques depende de la selectividad de los gremios quienes filtran según las instrucciones que imparten qué buques trabajan según el tipo de carga”, manifestó la federación que agrupa a las cámaras empresarias de armadores de bandera argentina.

El presidente del Centro de Navegación Argentina, cámara que agrupa a las agencias marítimas argentinas que representan a compañías marítimas internacionales y nacionales que realizan el comercio exterior fluvio-marítimo, sumó su comentario al respecto.

Diciembre anárquico

“Es realmente triste y desesperanzador que después de un año tan difícil, donde sindicatos, privados y Estado trabajaron como trípode, en equipo, para mantener el flujo del comercio exterior siempre activo, observemos un diciembre donde la anarquía sindical y la ausencia del Estado dejan barcos boyando en peleas político-sindicales que realmente no se entienden”, lamentó.

“Es la peor señal posible que podemos dar si el objetivo real y necesario de reactivación es cuidar y fomentar fuertemente las exportaciones”, indicó, tras agregar que “los servicios esenciales al comercio exterior hoy no le hacen honor a la responsabilidad que tienen”.

“Generalizar nunca es bueno, y éste es el caso donde unos pocos, pero en lugares claves y sensibles, tienen de rehén la esperanza de un país que depende de ellos”, puntualizó.

El gerente general de la institución, Alfonso Mingo Jozami, señaló que durante el primer fin de semana del año serán al menos 10 los buques afectados por la medida de fuerza gremial. Alrededor de US$ 225 millones de comercio exterior en riesgo.

“El planteo además de desmedido es ilegal. No sólo hay compromisos comerciales incumplidos, sino que además se afecta un servicio esencial, se interrumpe la navegación y el normal flujo de las importaciones y exportaciones. Impacta en la imagen del país, en las inversiones que necesita y en el ingreso de divisas, no sólo en favor de los privados, sino del Estado nacional”, indicó el directivo.

Cambio remunerativo

FENA advirtió que el conflicto surge por un pedido gremial de “cambio en el sistema remunerativo del remolque que se viene aplicando desde hace más de cuatro décadas”, tras agregar que “se adiciona el reclamo de recomposición salarial que en paralelo también está siendo negociado”.

“Es fundamental aclarar que el cambio pretendido por las entidades gremiales implica una equiparación salarial de los embarcados en el remolque respecto de aquellos que tripulan buques de transporte de carga fluvial y marítima. Teniendo en cuenta que son actividades diferentes (servicio de remolque de maniobra portuaria y servicio de transporte de cargas), se asume que cualquier modificación que se practique, instantáneamente será peticionada por la otra actividad”, manifestaron los empresarios.

La cantidad de convenios, y la distinta época de inicio de negociaciones paritarias, provoca un efecto de “espiral” o dominó, donde lo que plantea un gremio (y acepta una cámara) termina siendo base para otra actividad.

“El contexto nacional indica, que la Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (RIPTE) sujeta a aportes al Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) que perciben los trabajadores que se encuentran bajo relación de dependencia es de $ 64.756,23”, indicó FENA, citando al Ministerio de Trabajo como fuente de información.

Condiciones del convenio

Luego, indicaron que los tripulantes de los remolcadores perciben entre dos y 5 veces más el salario mencionado. “Además, desde agosto de 2019, son ajustados por IPC del INDEC”, sostuvieron.

Recordaron a su vez condiciones del convenio que establecen una proporción de 6 francos por cada 10 días trabajados.

“Tienen el beneficio de trabajar seis meses y de percibir el salario el año completo. Y, a diferencia de los tripulantes embarcados en buques de transporte de carga fluvial y marítima, quienes normalmente realizan travesías por períodos mayores a treinta días, los trabajadores de remolcadores permanecen en los buques 12 horas y luego regresan a sus domicilios”, explicaron.

FENA también señaló que la actividad se vio afectada por la disminución en la cantidad de servicios prestados, producto de la menor cantidad de buques que llegan al sistema debido a las economías de escala aplicadas por las navieras.

Este fenómeno, junto con el de los joints y el de la concentración marítima, hace que menos buques, más grandes, operen la misma cantidad de cargas que antes.

Costos de la pandemia

“Además, la pandemia produjo un incremento considerable de costos por la necesidad de realizar hisopados, pago de estadías en hoteles (pre y/o post embarque), limpieza de remolcadores”, a lo que se sumó además mayores costos por los cambios en las tripulaciones, que obligó a desafectar mayores de 60 años (población de riesgo), “que continúan percibiendo una retribución y a su vez, debe ser reemplazado por otros”.

“Para vislumbrar el contexto y el estado de la actividad -añadieron- la flota nacional de buques de carga de bandera argentina está compuesta mayormente por buques de transporte de hidrocarburos, a los cuales se les brinda servicio de remolque. Y por la merma en las cantidades transportadas y por el creciente incremento de costos al menos dos buques tanque solicitaron salir de la bandera para ser exportados. Las empresas petroleras, en lo que hace al tráfico fluvial (distancias relativamente cortas) están planteando, aunque sea teóricamente ilógico, ecológicamente nocivo y antieconómico, reemplazar el transporte por agua por el terrestre”, advirtieron desde FENA.

Finalizaron con un llamado a todos los actores a “revertir la crisis y buscar soluciones mancomunadas para el desarrollo de la actividad”.

El Ministerio de Trabajo convocó a FENA y a los gremios de marinería (SOMU), Patrones, Maquinistas y Conductores Navales a una audiencia el lunes 4 a las 13.

Hasta entonces, el paro se mantiene.