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LAER integra el listado de rarezas argentinas: la Línea Aérea de Entre Ríos no opera desde 2014, pero sobrevivió todos estos años gracias a los subsidios estatales. El jueves último, el gobernador Gustavo Bordet envió a la Cámara de Diputados de la provincia un proyecto para disolver y liquidar la aerolínea que no vuela.

El texto habilita al Ejecutivo provincial a concretar el procedimiento de disolución y liquidación de la empresa Líneas Aéreas Entre Ríos Sociedad del Estado (Laerse), según lo previsto en el artículo 22º del Estatuto Constitutivo.

La iniciativa faculta al PE para que “en un plazo de 60 días proceda a dictar los actos jurídicos que estime necesarios para facilitar la concreción efectiva de las operaciones relacionadas con las finalidades señaladas”.

En tierra desde 2014

En los Considerando del proyecto se recuerda que desde 2014 la aerolínea estatal entrerriana dejó de volar, por lo cual “el Ejecutivo ha sostenido, vía subsidios, el pago de salarios a personal que no tiene actividad alguna, el cual se fue relocalizado en otras áreas del Estado de modo tal de reducir costos ociosos”.

Otros tiempos. La última vez que la aerolínea entrerriana voló fue en 2014.

También se menciona que la Fiscalía de Estado tiene bajo su órbita los juicios pendientes de resolución, por lo que el PE decidió la liquidación de LAER “toda vez que la falta de actividad de la misma sólo representa un gasto para el Estado”.

Se explica en otro de los párrafos que la Sociedad tuvo por objeto principal “realizar los servicios comerciales de transporte aéreos, regulares y no regulares, de pasajeros y de carga como así también de correspondencia, encomiendas de trabajo aéreo, entre otros”, todo lo que hoy “ha perdido la razón de ser” ya que la aerolínea no se encuentra desarrollando actividad alguna vinculada de manera directa a esos propósitos.

Disolución-liquidación

Por todo ello, la liquidación final solicitada –que comenzará con las operaciones propias de la etapa de disolución-, “se encuadra en la falta de actividad de la sociedad, dado la ‘imposibilidad sobreviniente’ de lograr el objeto social; siendo que no cabe duda que la inactividad está tácitamente reconocida en la vía administrativa”, se agrega.

Actualmente, LAER está intervenida por el PE provincial “a fin de analizar su rentabilidad y con el objetivo de definir su funcionamiento o su disolución y liquidación”, se sostiene.

Luego, se citan los principales objetivos que el interventor de la aerolínea planteó para este año:

  • Mantener el taller de mantenimiento.
  • Trabajar con Fiscalía a fin de atender las demandas iniciadas contra Laerse.
  • Confeccionar el Ejercicio Económico 2020
  • Mantener un orden administrativo, técnico y legal frente a las inspecciones de los organismos nacionales.
  • Reparar la parte edilicia del hangar donde se brinda el servicio de hangares a terceros a cambio de un canon mensual
  • Terminar de organizar el archivo de personal de la sociedad.

“Claramente puede concluirse que ninguna de las propuestas elevadas por el Sr. Interventor se relaciona con la actividad principal para el cual fue constituida Laerse”, evalúa la presentación hecha por el PE.

Vieja promesa

Con todo esos antecedentes es que la gobernación estima necesario que el Poder Legislativo de Entre Ríos faculte expresamente al PE “para el dictado de los actos necesarios que posibiliten la realización ordenada y correcta de todas las operaciones tendientes a la culminación de la actividad societaria de acuerdo a las normas administrativas, civiles y tributarias vigentes, incluyendo la cancelación del pasivo, el reembolso del capital y la distribución del eventual remanente”.

En abril de 2016, cuatro meses después de haber asumido como gobernador de Entre Ríos por primera vez (fue reelegido el año pasado para su segundo mandato), Bordet había anunciado la disolución de LAER será disuelta debido a lo “oneroso” que resultaba mantener una empresa del Estado que no era operativa.

 

El gobernador de Entre Ríos, Gustavo Bordet, ayer, al dejar habilitada la nueva calzada sumergible sobre el arroyo Espinillo, en el departamento Paraná.

En declaraciones a la Agencia Informativa Mercosur (AIM), el mandatario dijo en aquél entonces que buscaba “consensos” para poder relocalizar y refuncionalizar la empresa, pero aclaró que el Estado entrerriano no estaba “en condiciones operativas de sostener una línea aérea que sería excesivamente onerosa y costosa, máxime cuando hay vuelos de Aerolíneas Argentinas que tienen la ruta Buenos Aires-Paraná”.

“Poner operativa una línea aérea del Estado provincial sería enormemente gravoso”, estimó. Cuatro años después, parece haber dado un paso concreto en ese sentido.