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El próximo lunes 26 de abril tendrá lugar una nueva reunión de Cancilleres del Mercosur donde se abordará, entre otros temas, la flexibilización del bloque de cara a potenciales negociaciones comerciales solicitadas por algunos de sus miembros y el arancel externo común (AEC).

La Cámara de Importadores de la República Argentina (CIRA), entidad que tiene como asociados empresas argentinas que importan bienes de capital e insumos para la producción destinadas la mercado interno y la exportación, resumió su postura frente al Mercosur y se la acercó a los funcionarios.

“El Mercosur no funciona como una Unión Aduanera y las fallas en el proceso de integración pueden resumirse en tres ejes principales: es una unión aduanera imperfecta, con una estructura arancelaria AEC caracterizada por aranceles elevados (especialmente en insumos y bienes intermedios que reducen la competitividad) así como también múltiples perforaciones al AEC; respecto de la circulación de bienes intrazona se registran dificultades de acceso y escasa integración, obstáculos al comercio, doble cobro del AEC, distorsiones de comercio a través de divergencias en políticas fiscales y sectoriales y falta de convergencia normativa dentro del Mercosur; por último, la agenda externa es débil: hay pocos acuerdos comerciales y divergencia en los objetivos de inserción internacional”, manifestaron.

En cada uno de los ejes, la Cámara planteó sus propuestas, que son las que entiende la Argentina debería impulsar al interno del bloque.

Reducción de costos de comercio

Junto con la reducción de los costos de comercio, reclaman medidas de facilitación y simplificación, y coherencia regulatoria.

“Por un lado, la armonización de marcos regulatorios. El objetivo es la búsqueda de la racionalidad y agilidad en el comercio de sectores clave. La aplicación de las normas técnicas y fitosanitarias constituyen, en muchos casos, al margen de su aplicación por razones de políticas públicas, una barrera al comercio regional”, destacaron.

Por tal motivo proponen avanzar utilizando una metodología de análisis de lo particular a lo general, en el análisis comparativo de una secuencia del proceso de aplicación de la norma técnica, certificación y organismos intervinientes para mejorar y acortar los plazos previstos, de forma tal que generen un impacto positivo en la operatoria y la logística de las empresas.

“También se debería avanzar en la armonización de los entes certificadores de forma tal de alcanzar la evaluación de conformidad, requisito indispensable para la aplicación de normas regionales. En una primera etapa, de no poder avanzar en forma multilateral, se podrían alcanzar acuerdos bilaterales que gradualmente permitan alcanzar el objetivo propuesto”, resumieron.

Para lograrlo, en una primera instancia sugieren elegir dos sectores representativos del comercio intra-Mercosur (como alimentos y autopartes) para analizar las secuencias y procesos, tomando el caso específico de algunas empresas representativas. “También se podría utilizar la metodología de la Unión Europea, cuando implementó el objetivo del mercado único aplicando el principio del reconocimiento mutuo que implica que los países miembros reconocen como equivalente la norma técnica aplicada en otro país miembro”, explicaron.

Regímenes

Otro punto planteado es analizar de la secuencia operativa de una operación de importación bajo el régimen general y bajo la modalidad de admisión temporaria y drawback, con sus plazos y organismos intervinientes, de forma de optimizar el funcionamiento y sugerir los cambios necesarios a las autoridades competentes de ambos países.

“En este sentido, podrían simplificarse y acelerar los procesos de modo de promover la mejor utilización de los incentivos a las exportaciones, tanto para el comercio intrazona como con el resto del mundo. Históricamente, Brasil tiene una tasa de utilización y de amplitud mayor, en especial en lo que se refiere a la financiación de las exportaciones a través del mecanismo del PROEX (Programa de Financiamiento a las Exportaciones). Por lo cual puede servir para mejorar el sistema en la Argentina como sucede hoy en día en el sistema de reposición de stocks para la admisión temporaria que en el caso de nuestro país su utilización es limitada”, ampliaron.

“También debería facilitarse la extensión del sistema a los proveedores de bienes finales exportados por una tercera empresa”, agregaron.

AEC y agenda externa

Respecto del arancel externo común, solicitan no sólo su reducción sino su simplificación, “con menores aranceles aplicados especialmente en bienes intermedios y bienes de capital de modo que se reduzca la protección general del AEC y además se corrijan los casos de protección efectiva negativa”.

Y en relación con la inserción internacional, plantean tener una posición “más activa” en las negociaciones comerciales externas del Mercosur “no sólo como reflejo de la posición asumida por los restantes países miembros, sino porque es uno de los instrumentos necesarios para poder vigorizar las exportaciones, el crecimiento económico y evitar la restricción externa de la economía argentina”.

En esta instancia también resulta necesario protocolizar los acuerdos concluidos (UE, EFTA), continuar las negociaciones en curso (Canadá, Corea), profundizar los acuerdos existentes con los demás países de América del Sur y de América Central a través de la Alianza del Pacifico, y de los Acuerdos de la ALADI, “y definir también una vinculación estratégica común con las potencias mundiales (China, Estados Unidos Japón). A la vez, se debería trabajar para generar acceso a un grupo de países emergentes “medianos” que son grandes importadores mundiales (por ejemplo, Taiwán, Emiratos Árabes, Turquía, Singapur, entre otros)”, apuntaron.

“Es pertinente que las discusiones se encaucen dentro de las formalidades que el tratado de bloque prevé para sus eventuales reformas, consideramos que la alianza política debe prevalecer sobre las diferencias de enfoque institucional”, indicó CIRA, tras subrayar la importancia de “proponer mecanismos institucionales menos dependientes de la voluntad política de los gobiernos para resolver asuntos del bloque (más supragubernamentalidad y no sólo intergubarnamentalidad)”.