En una decisión que cambia el tablero operativo del Puerto Buenos Aires, el Gobierno publicó el decreto 602/2025 que otorga a la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPyN) la calidad de concedente de las terminales 1, 2, 3 y 4; aprueba un nuevo esquema y delimitación de áreas y convoca a Iniciativa Privada para desarrollar una terminal de cruceros y un área turística/comercial en los espigones 4 y 5.
Los objetivos: modernizar la infraestructura, ganar calado de muelles, operar buques de mayor porte, fortalecer la competitividad del puerto frente a la región, reconocer el valor económico de la industria de cruceros y promover una mayor integración entre el Puerto y la Ciudad de Buenos Aires a través del turismo.
Inversión privada
En línea con las decisiones estructurales de la actual Administración, la nueva etapa del Puerto Buenos Aires contempla las medidas necesarias que lleven a una simplificación administrativa y a un mayor protagonismo del sector privado.
El decreto 602/2025 aprueba el nuevo diseño del Puerto Buenos Aires, delimitando las nuevas áreas, y deroga por lo tanto el decreto 299/23 del gobierno anterior. 
Para el caso de las cargas, se destinan a las terminales 1, 2 y 3 para la operación de logística internacional. En tanto, las actividades turísticas, comerciales y de cruceros estarán emplazadas en los espigones 4 y 5.
Por otro lado, el diseño contempla aspectos de los dos planes gestados en las administraciones anteriores, y busca una evolución y mejora de los mismos.
Modernización portuaria
El propio decreto vincula la modernización de muelles y acceso con la necesidad de operar buques de diseño de 366 m de eslora, 52 m de manga y 14.000 TEU de capacidad, ya previstos en los tráficos que llegan a la costa este de Sudamérica (ECSA).
Señala, además, que puertos que compiten con Buenos Aires tienen muelles aptos para dragados de 12 m, y que el crecimiento de cruceros en Buenos Aires requiere espacio exclusivo, evitando la superposición con la carga. El nuevo esquema separa nítidamente ambas actividades y apuesta a la inversión privada.
Integración Ciudad-Puerto
Luego, al asignarle un espacio central y exclusivo a los pasajeros de cruceros y a la industria de los servicios comerciales y turísticos, se explicita el valor económico de la actividad y su vector de integración con la Ciudad de Buenos Aires.
Así, el desarrollo final pretendido sincera la necesaria modernización de la infraestructura portuaria no sin olvidar tanto la incipiente urbanización del área de Puerto Nuevo y el perfil que tienen los puertos enclavados en grandes ciudades y capitales turísticas, donde se segregan natural y necesariamente los espacios de carga y los de pasajeros.














