Puerto Quequén recibirá el 13 de enero el primer buque con aspas par los parques eólicos de Necochea, Miramar y Tres Arroyos, y apuesta así a transformarse en una alternativa más para la descarga de estos equipos con un horizonte de 20 parques adicionales que podrían atenderse, y unos 100 buques de carga general que podrían llegar a Necochea.

Con esta primera recalada, el Consorcio de Gestión de Puerto Quequén buscará también ver ser plaza para los contenedores, que traen los motores y los repuestos para la industria de la energía eólica.

Como Bahía Blanca, Puerto Quequén también se especializó en completar la bodega de los buques que no pueden llenarse de granos en Rosario por el menor calado del Río Paraná, en comparación con la profundidad natural de Necochea.

“Toda la carga (de los parques eólicos) iba a Bahía, pero logramos mejorar mucho los costos y si nos va bien hay 20 parques más. Somos más chicos (que Bahía) y somos muy agresivos para salir a buscar carga”, graficó uno de los directivos de Puerto Quequén en diálogo con Trade News.

Inversiones

El presidente del ente portuario, Arturo Rojas, señaló días atrás en un cóctel en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, que esta actividad es posible “gracias a la apuesta fuerte de inversión del Consorcio acompañado por las políticas provinciales y nacionales para las energías renovables”.

“Los privados vienen invirtiendo mucho también en las terminales”, agregó Rojas, tras destacar “la gran inversión de la terminal Sitio 0, la importantísima inversión de ACA (Asociación de Cooperativas Argentinas) y la próxima de Terminal Quequén. Lo mismo sucede con la nueva terminal de fertilizantes en la margen de Necochea llevada adelante por Pier 12, que tuvo alguna traba judicial, pero la cautelar ya se levantó”.

El funcionario remarcó además la construcción “del primer muelle preparado para 50 pies” que se está encarando. “Se está trabajando las 24 horas para preparar un predio en Necochea para recibir el primer buque en enero con los primeros molinos eólicos”.

Fideicomiso

Rojas señaló que esto es posible gracias al fideicomiso por el cual la exportación viene aportando un dólar por cada tonelada embarcada, que se complementó con la cesión de tasas de vías navegables por parte del Consorcio, “y con la resolución del Directorio de que a partir del 1° de enero de este año se cediera al fideicomiso la totalidad de las tasas de arrendamiento”.

“Gracias a esto, hoy ya contamos con casi US$ 16 millones en el fideicomiso para la obra de profundización”, manifestó Rojas, tras recordar la licitación adjudicada a Jan De Nul para la profundización a 50 pies y el mantenimiento por 7 años del canal.

Luego de manifestar que las complicaciones financieras afectaron el financiamiento inicial comprometido por los bancos Santander y Macro –adelanto necesario para que Jan De Nul posicione la draga para el inicio de los trabajos– Rojas destacó que “sigue en pie el fondeo del Macro y se sumó hace poco más de un mes el BICE (Banco de Inversión y Comercio Exterior) para acompañar el financiamiento”.

La gran pulseada que deberá ganar Quequén está en lograr regularidad para la carga contenedorizada y demostrar si las barrearas que lo tildan de “distante de los centros de producción y consumo” son reales o no a la hora de apostar por consolidar este nicho de mercado.

Por lo pronto, el Consorcio llamó a licitación para elegir un operador logístico para la plazoleta donde se descargarán las aspas y se estibarán los contenedores, que operarán en los muelles 7 a 10, en la margen de Necochea, hoy a 42 pies y todavía necesitados de buques con grúas propias para operarlos.

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