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Las navieras de línea que operan en el puerto de Montevideo participaron de una audiencia en al Comisión de Transporte y Obras Públicas del Senado para opinar sobre la decisión del gobierno uruguayo de extender por 50 años la concesión de Terminal Cuenca del Plata –la operadora de contenedores del puerto capitalino, administrada por la firma belga Katoen Natie– así como la garantía de prioridad en la operatoria de contenedores.

La nueva reglamentación establece que los buques que arriben a Montevideo deberán dirigirse a TCP y, en caso de no contar con disponibilidad de muelle, deberá aguardar 24 horas antes de poder amarrar en un muelle público del puerto.

Según consignó el diario El Observador, las navieras plantearon sus dudas sobre la extensión (que operaría a partir de 2031, cuando vence el contrato actual de TCP) y los procesos obligados en la transición, así como también la situación de monopolio que se generaría en los servicios a los buques.

El representante de la naviera alemana Hamburg Süd, del Grupo Maersk, Carlos Ferrari, expresó su preocupación sobre el impacto en los clientes dadores de carga, tanto importadores como exportadores.

Preocupación por la carga

“¿Cómo va a ser nuestra negociación y la de los clientes? ¿Con quién? Porque en el futuro, probablemente, quede solamente un proveedor y una terminal en Uruguay. Es muy probable que eso pase cuando TCP tenga la posibilidad de tener sus dos muelles y pueda operar todos los barcos que llegan hoy a Uruguay. ¿Vamos a hablar con TCP? ¿Vamos a hablar con la ANP (Administración Nacional de Puertos)? Al ser socios  NP y TCP, ¿va a haber un tercero? ¿Quién va a regular las tarifas que vamos a pagar? ¿Quién va a regular las tarifas que va a pagar el exportador? También queremos saber cómo ve el gobierno el impacto sobre las exportaciones y las importaciones en Uruguay”, afirmó Ferrari.

“¿Dónde va a ingresar el contenedor el cliente hasta que TCP pueda operar todos los buques? Hoy TCP no puede. Es muy improbable que TCP pueda aceptar todos los buques y no podemos hacer que los clientes tengan que mover un contenedor de una terminal a otra. Eso va a generar una complicación”, alertó el ejecutivo.

A su vez, Gabriel Grinschpun, de la agencia marítima Antonio Mitrano, apuntó contra el artículo 14 del nuevo reglamento de giro de buques que “direcciona” todos los movimientos de contenedores a la terminal especializada.

“Eso atenta contra la ley de Puertos que, en primer lugar, establece que la competencia dentro del puerto es de libre concurrencia cumpliendo con los reglamentos. Además, atenta contra contratos entre privados y obliga a los armadores a no tener opción más que trabajar solamente con un proveedor de servicios”, dijo, tras agregar que ante la falta de competencia los costos van a “dispararse” y los va a pagar “el comercio exterior uruguayo, y doña María y don José cuando vayan al almacén”.

“Con este reglamento se crea un monopolio privado que, como todos sabemos, es peor que uno público”, subrayó.

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Negociar tarifas

Por parte de la empresa Christophersen, Martín Pérez también suscribió la idea del monopolio que crea el nuevo reglamento y señaló: “Todos sabemos que los monopolios no son buenos. Los monopolios públicos no lo son y los privados, menos”.

En representación del holding naviero japonés ONE, Pablo Domínguez dijo que la línea cuenta con dos tráficos operativos en el puerto de Montevideo, uno en Montecon (operador portuario del muelle público) y el otro en TCP, que opera la ruta a China.

Domínguez transmitió el mensaje de la casa matriz: “La preocupación fue inmediata”, dijo, en relación a tener que negociar con una única terminal. “Hoy hay dos opciones para poder conversar o negociar tarifas, y estamos yendo o la idea es ir hacia una sola opción. (…) Lo que siempre anhelamos fue poder contar con dos terminales que tuvieran el mismo equipamiento, o sea que pudieran competir en las mismas condiciones”, apuntó.

Situación similar fue planteada por Cosco Shipping. Diego Testa, representante del armador chino, dijo que opera tanto con TCP como con Montecon. “A nuestros armadores, que son chinos, tenemos que darles ciertas certezas y hasta ahora no las hemos tenido más que en cuentagotas. Tenemos limitaciones de tiempo y de infraestructura. No sabemos qué puede pasar y es muy difícil que de afuera entiendan lo que está pasando acá. Es bueno que se pueda elegir y que exista competencia” en el puerto, refirió.

En tanto, Roberto González, director de MSC en Uruguay, dijo que la libre competencia permite negociar siempre y que toda inversión portuaria “es bienvenida”, pero que esto no es garantía que el armador opere allí.

Luego de destacar que una terminal especializada coadyuva a mejoras en términos de tiempos operativos, recordó también que hasta ahora los armadores se han inclinado más por los muelles públicos, donde hoy está Montecon como principal operador.

Un muelle único

El operativo de la alemana Hapag-Lloyd, Eduardo Lanaro, indicó: Como naviera, pensamos que sería bueno que el reglamento del puerto tuviera, si no hay ningún cambio, un comienzo realista. ¿Cuándo se va a empezar a aplicar? Cuando la terminal esté realmente operativa. Tenemos que ser realistas. No podemos pensar que el 25 de febrero de 2022 todos los barcos van a poder ir al puerto, porque sigue habiendo un solo muelle. Hay muchos servicios, hay muchos barcos; no puede una terminal operar con un solo muelle. Un país no puede operar con un solo muelle, más allá de la competencia, que es sana, porque eso mejora todo, los servicios y los precios”, expresó.

Juan Taborelli, en representación de ZIM y HMM, dijo que si se trata de llevar a TCP todos los servicios que al día de hoy operan en el puerto de Montevideo a partir de febrero del año que
viene, no daría la semana operativa para poder atender a todos estos servicios oceánicos, con los consecuentes retrasos y demoras, prohibitivos en esquemas de ventanas de atraque que marcan los calendarios de las navieras.

Pablo Nuñez, por último, en representación de Maersk, aclaró que en la actualidad la empresa tienen contratos con TCP y con Montecon, y que ve con “mucho agrado” la inversión, al tiempo que se mostró expectante respecto de la transición y el modo en que ANP manejará el tema de las futuras tarifas de TCP.


Fuente: El Observador