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Referentes del practicaje iniciarán acciones legales en contra del decreto 188/19 que aumenta la cantidad de buques que pueden atracar en los puertos de Buenos Aires, La Plata y Bahía Blanca, y navegar por los ríos Paraná y Uruguay, sin necesidad de contratar servicios de practicaje y pilotaje.

La medida extiende el margen que exime a los buques del practicaje desde los 120 a los 140 metros de eslora. Y, según confiaron a Trade News profesionales consultados, es “una aberración que se metan con la seguridad”. Se trata de un nuevo capítulo en el enfrentamiento sin tregua entre el Gobierno y el practicaje, que se inició en 2017 y persiste.

“Esta norma está hecha a la medida de YPF”, confiaron. Sucede que, más allá de las embarcaciones paraguayas que se verán beneficiadas por la medida, dentro de la bandera nacional prácticamente no hay buques de estas medidas, salvo los charteados por la petrolera estatal para remitir los combustibles destilados en la mayor refinería de América del Sur, la de La Plata, al resto del país.

“No tienen límites. La navegación es una cosa, pero la entrada a puerto es algo totalmente distinto, y ahí empieza a jugar la seguridad”, argumentan, abonando la teoría propia a partir del hecho de que la medida sólo cubre un limitado universo de buques petroleros y tanqueros operados principalmente para YPF que opera naftas, gasoil y JP (combustible aéreo) en los puertos mencionados por la norma.

Canal angosto

En el caso de La Plata, recuerdan que el canal tiene un ancho de 80 metros y “se opera muchas veces con barcos en las dos riberas”, ya que YPF tiene conexiones tanto en Berisso como Ensenada. “Hay capitanes que operan seguido, y la muñequean bastante, porque incluso los remolcadores son viejos y se ingresa de popa al muelle. Pero, ¿qué pasa con los capitanes que vienen por primera o segunda vez? El riesgo es para el buque, para el personal embarcado y para toda la gente, porque a 2 kilómetros está la destilería”, advirtieron.

Si bien el decreto, y los funcionarios que la promocionaron, destaca la baja de los costos y la mejora de la competitividad, nuevamente queda en evidencia la incógnita sobre quién y cuánto gana , en esta difícil ecuación de costo-beneficio entre las alertas por la seguridad, por un lado, y el “ahorro”, por el otro.

Prácticos que operan en La Plata señalan que el servicio de practicaje “ronda los US$ 900 por movimiento”, y que por mes se realizan unos 50 viajes. En tanto, el charteo diario de estos buques de 140 metros para transportar combustibles refinados, si bien varía, puede oscilar entre los 8000 y los 9000 dólares por día.

Traslado ingenuo

El armador contratado por YPF –Antares, National Shipping y Maruba, entre otros– dejará de pagar el practicaje pero seguirá ganando lo mismo. YPF se ahorrará este monto, pero resulta ingenuo pensar en un traslado a precio al consumidor final (surtidores) y, si así fuera, sería tan marginal com imperceptible.

Otra mirada radicaría en la cautela de los armadores: es decir, que decidan contratar el servicio, a su costo, para preservar tripulación y embarcaciones, y minimizar la contingencia (porque son responsables si hay un accidente). Claro está, en el ambiente se sabe que los contratos con YPF son “muy ajustados”. En un presente de márgenes chicos, ningún “ahorro” es escatimado.

“Hemos elevado nuestros planteos a las organizaciones internacionales, tanto a las que agrupan al practicaje como a la Organización Marítima Internacional (OMI), porque creemos que se está vulnerando permanentemente la seguridad en pos de un beneficio que sabemos no existe porque el valor del flete no cambia”, indicaron desde la Cámara de Actividades de Practicaje y Pilotaje.

La medida fue firmada por el ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, por consejo de la Subsecretaría de Puertos, Vías Navegables y Marina Mercante, a cargo de Mariano Saul quien, no obstante, no firmó el decreto.

Desde Transporte se impuso siempre la voluntad de dotar de competitividad al sistema “bajando los costos”. La seguridad en la navegación depende de Prefectura, que orbita bajo el Ministerio de Defensa, a cargo de Patricia Bullrich. Fuentes del sector recordaron una tensa reunión entre la Subsecretaría de Puertos, que “bajó línea de manera muy dura” a una Prefectura que debió acatar.

Objetados los prácticos en su planteo respecto de que un ahorro en YPF es “un ahorro fiscal”, es decir, para todos, la respuesta fue: “La seguridad también es de todos”.

Un Comentario

  • Sergio dice:

    YPF hace ya un tiempo que dejo la seguridad marítima y de sus terminales de lado , paso en KM3 Comodoro Rivadavia donde se dejo de contar con el servicio de practicase después de anos de experiencia de estos profesionales y se dejo en mano de jóvenes capitanes con minima experiencia la única maniobra de ingreso de producto liviano a la Patagonia con el riesgo que esto conlleva , por otro lado son las empresas que produjeron el mayor derrame de crudo en Caleta Cordova quienes solicitan el retiro de los Practicos de las terminales marítimas para ahorrar costos en desmedro de la seguridad.