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Brasil continúa con su plan de flexibilización del transporte marítimo de cabotaje, con el objetivo final de abrir definitivamente el mercado a la competencia internacional habilitando el ingreso de nuevos jugadores, línea de acción que siguió de cerca MSC al ofertar quedarse con el 67% del capital accionario de la naviera de bandera brasileña Log-In Logística. No obstante, Brasil mantiene “cierta” protección: todo jugador que ingrese al cabotaje del país vecino deberá tripular sus embarcaciones con dos tercios de marinos y oficiales brasileños.

En la misma dirección de “liberalizar” los tráficos, tal como anunció hace un año, el gobierno de Jair Bolsonaro cumplió con la definitiva revocación del acuerdo bilateral de transporte que mantenía con la Argentina.

El jueves pasado, tal como procedió hace un año, la Embajada de Brasil en la Argentina remitió una notificación a la Subsecretaría del Mercosur y Negociaciones Económicas Internacionales de la Cancillería donde recuerda la decisión tomada el 9 de diciembre de 2020 por el Consejo de Estrategia Comercial de “no renovar el Acuerdo de Transportes Marítimos entre la República Federativa de Brasil y la República Argentina del año 1985”.

“En ese sentido -continúa el comunicado- la Embajada de Brasil comunica la decisión del gobierno brasileño, en los términos del artículo XIV, 2, de no renovar dicho acuerdo, cuya vigencia termina al final del actual bienio, el 5 de febrero de 2022”.

Impacto

El impacto operativo inmediato de la decisión ya se visibilizó. Por ejemplo, la Aduana todavía no había actualizado el Sistema Malvina, que requiere aún la consignación del número de waiver, el mismo que era otorgado por la Subsecretaría de Puertos, Vías Navegables y Marina Mercante.

Es por eso que el Centro de Navegación Argentina se sumó al pedido elevado por la Dirección de Política Naviera y Marina Mercante -que funciona en la Subsecretaría de Puertos- para que se informe “todo el detalle de las operaciones a realizarse, ello a los efectos de llevar adelante las pertinentes comunicaciones a la Aduana correspondiente”.

El Centro de Navegación señaló que “sin perjuicio de que no resulta claro el alcance de la información solicitada respecto de “todo el detalle de las operaciones a realizarse”, cabe recordar que las Agencias Marítimas, en su carácter de Agentes de Transporte Aduanero (ATA), ya cumplen con el envío a la Autoridad Aduanera de toda la información y documentación correspondiente al medio de transporte y a la mercadería transportada, tanto por medio de la Declaración Sumaria de Información Anticipada y Manifiestos de Descarga, como también por medio del Manifiesto Internacional de Cargas/Declaración de Tránsito Aduanero (MIC/DTA) fluvial electrónico, para los tránsitos aduaneros internacionales efectuados a través de la Hidrovía Paraguay-Paraná”.

Bloqueo

Es decir, el intercambio de información aduanera rige “independientemente” de la vigencia o defunción del acuerdo bilateral, por lo que la entidad estimó “necesario que la autoridad aduanera actualice el Sistema Malvina, de forma tal de que el mismo no requiera que la carga deba seguir completando el número de waiver tramitado, toda vez que la necesidad de gestionar dicho permiso pierde vigencia al perder vigencia el Acuerdo Bilateral”.

El riesgo de dilatar la actualización normativa en el sistema es, justamente, un posible bloqueo de las operaciones: el sistema podría bloquear (al arrojar mensajes de “error”) la tramitación de “despachos de importación o permisos de embarque”.

Por último, el Centro de Navegación recordó que “las agencias marítimas liner ya han implementado regionalmente un nuevo formato de B/L para todo el Mercosur y aplicable para el tráfico marítimo entre la Argentina y Brasil”, que contempla, a propósito, la nueva situación.