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Por medio de un decreto, el Gobierno decidió reducir los aranceles a la importación para un grupo de bienes de capital que no se producen en el país.

El decreto 837, publicado hoy en el Boletín Oficial, fija la medida para más de 100 posiciones arancelarias, con lo que eleva el total del universo que hasta ayer era de 230 posiciones arancelarias, a 326.

Según el ministro de Producción y Trabajo, Dante Sica la decisión implica un abaratamiento en la importación de mercaderías que no se producen en el país y de ese modo se fomenta la inversión productiva y la generación de empleo.

De acuerdo con la información oficial, entre los favorecidos figuran el sector agrícola (al reducir los aranceles a la importación de cosechadoras y vibradoras para la recolección de olivos, uvas, tomates y frutos secos); el sector metalmecánico (la medida alcanza a centros de mecanizado y robots industriales); y los sectores vial, minero y de la construcción (podrán ingresar pagando menos aranceles excavadoras que giran 360° y plantas de producción).

También se abarata la importación de bienes de capital utilizados por la industria láctea, papelera, puertos, turismo en centros de esquí y curtiembres.

De qué se trata

El decreto 837 modifica el tratamiento de las importaciones al agregar más de 100 posiciones arancelarias, y reducir la alícuota 12% para 322 posiciones y 10% para las 4 restantes que componen el listado.

¿Cuál fue el criterio de selección de los bienes de capital para ser incorporados en el listado final? ¿Se trató de una evaluación del Gobierno, de pedidos del sector privado, se tuvieron en cuenta sectores o regiones del país potencialmente alcanzadas por el beneficio?

Según explicaron a Trade News fuentes de la Secretaría de Comercio del Ministerio de Producción y Trabajo de la Nación, “no es que haya un estudio puntual sino que se trata de un proceso continuo de análisis” desde el sector público que se complementa con pedidos puntuales del sector privado.

La reducción de aranceles para importar bienes de capital beneficia, entre otros, a los sectores vial, minero y de la construcción (podrán ingresar pagando menos aranceles excavadoras que giran 360° y plantas de producción). Sin embargo, fuentes oficiales negaron que el incentivo apunte a fortalecer a pequeñas y medianas empresas de la construcción luego de que buena parte de las grandes firmas se vieran involucradas en el caso de “Los cuadernos de la corrupción”.

“En medio de una tarea continua, recibimos pedidos concretos para la reducción arancelaria de parte de diferentes sectores pero también actuamos de oficio teniendo en cuenta sectores que por su propia dinámica y potencial de generación de empleo y exportación podrían verse beneficiados, siempre y cuando esos bienes de capital no se fabriquen en la Argentina”, comentó un funcionario que trabajó de modo directo en el tema.

La idea es –según agregó- que el beneficio alcance a diferentes industrias en distintos puntos del país. La medida impacta en un número mucho más grande de mercaderías que las 100 posiciones arancelarias que abarca el decreto ya que cada posición arancelaria puede corresponder a distintos productos, dijo el funcionario.

Cuando se le preguntó por los sectores beneficiados, además de las diferentes economías regionales con sectores como el de la metalmecánica y el turismo, destacó a la construcción, con la obra pública como uno de los principales motores del desarrollo económico y de la generación de empleo.

Teniendo en cuenta que ese sector vive hoy tiempos particularmente agitados a raíz de la causa conocida como “Los cuadernos de las coimas” -la investigación realizada por el periodista Diego Cabot que disparó un proceso judicial que se inició formalmente el 1 de agosto y que involucra, entre otros, a la mayoría de las principales firmas constructoras del país-, Trade News le preguntó si la reducción de aranceles para el sector de la construcción podía ser leída como una estrategia para fortalecer a pequeñas y medianas empresas del sector que ahora deberían tomar la posta.

“No”, fue la respuesta tajante. “Desde que asumimos (en diciembre de 2.015) hemos hecho muchas modificaciones arancelarias y lo seguiremos haciendo basado en los criterios que comenté antes. No nos guiamos por cuestiones coyunturales”, aseguró.