El Gobierno de Milei acumuló su tercer mes consecutivo de superávit comercial, luego de registrar en febrero un diferencial de exportaciones sobre importaciones por US$ 1438 millones, un brutal salto de 585% en relación con el saldo registrado en el mismo mes de 2023.

Como era de esperar, el resultado fue producto de una “fuerte caída de los valores importados, que totalizaron US$ 4093 millones y se redujeron en un 18,6% versus el mismo mes de 2023, un ritmo de caída anual similar al de diciembre (-15,2% i.a.) y enero (-14,1%), y en los tres meses fue claramente mayor al de noviembre (4,9%)”, explicó Abeceb en su informe mensual.

Por otro lado, las exportaciones crecieron un 5,6% en febrero (sumaron US$ 5531 millones) a pesar de una caída en los valores. El ritmo fue menor al de enero (+9.6%) pero sirvió para marcar sus primeros dos meses con incrementos consecutivos desde octubre-noviembre de 2022.

Acumulado

En lo que va del año, las exportaciones llevan un alza del 7,5% interanual, con un impulso importante en relación con las cantidades embarcadas (+13,5%)

Crecieron las exportaciones de productos primarios (+18,8%) y cereales (39,9%), pero en lo que hace a semillas y frutos oleaginosos se registró una baja del 38,1% anual, “mostrando que el complejo sojero no termina de recuperarse”. Por otra parte, las exportaciones de Manufacturas de Origen Agropecuario aumentaron, aunque solamente un 8% versus febrero de 2023, con una suba significativa de cantidades (27,7%) y una baja profunda en los precios (-15,5% interanual).

“Por el contrario, las exportaciones atadas a la industria vieron un desempeño negativo: las Manufacturas de Origen Industrial cayeron un 3,9% interanual, debido a bajas tanto en valor como en precio y cantidades: los volúmenes exportados bajaron un 2,9% en las cantidades y los precios lo hicieron en un 0,5%. A su vez, el rubro “material de transporte terrestre” (que captura buena parte de dinámica del sector automotor), registra una contracción del 1,4% interanual de los valores exportados en febrero. El grueso de la caída, entonces, puede explicarse por la profunda disminución en la actividad industrial metalmecánica, dado que los valores exportados de “metales comunes y sus manufacturas” se redujeron en un 21,7% interanual”, explicó Abeceb.

Importaciones

Los valores importados se contrajeron un 18,6% interanual en febrero, traccionados por una caída en las cantidades de 13,2%, junto a una disminución en los precios de 6,4%.

“Casi todos los rubros presentaron caídas. Las únicas excepciones fueron Bienes de Capital, que mostró un aumento de 0,4% interanual en valores, con un práctico empate entre la baja en precios (-4,5% i.a.) y la suba en cantidades (5,5%). El otro rubro que creció fue Vehículos Automotores de Pasajeros, con un 41,3% interanual, debido a una suba en los volúmenes ingresados (44,6% i.a.), pese a una leve baja en los precios percibidos (-2,7%). Debe notarse que esta mejora significativa tuvo que ver principalmente con la normalización de los flujos de comercio desde niveles muy bajos en 2023, ya que se eliminaron buena parte de las trabas a la importación, y no con una posible recuperación de la demanda o de la oferta: en febrero, la producción de automóviles se contrajo un 19,0% interanual (según ADEFA), y los patentamientos cayeron un 18,7% (ACARA)”, señalaron desde la consultora.

El resto de los rubros mostró bajas: combustibles y lubricantes (-73,9% i.a.), bienes de consumo(19,7%); piezas y accesorios para bienes de capital (17,2%), y bienes intermedios (12,2% i.a.).

Perspectivas

“Por fuera de las expectativas para cada mes en particular, los últimos dos meses pueden dar un pantallazo de cómo se desempeñaría el sector externo en 2024. Primero, las exportaciones se recuperarían significativamente en todos los rubros, aunque con heterogeneidades por sector: serían protagonistas el agro, debido a la reversión del efecto sequía, así como la minería, el petróleo, y el gas natural, gracias a la culminación de inversiones realizadas en los últimos años. Las dinámicas de precios internacionales, que por el momento se anticipan a la baja, podrán amortiguar parcialmente esta tracción”, agregó Abeceb.

En cuanto a las importaciones, “las cantidades demandadas traccionarán a la baja debido a la debilidad de la demanda interna y la contracción del sector industrial y de la construcción, así como por la mayor competitividad real del peso – aunque el fin de las restricciones permitirán una recuperación cuando se termine la fase recesiva, según se estima en el segundo trimestre. Este efecto será modesto, y no revertirá el superávit comercial, que se anticipa en torno a US$ 15.000 millones para todo el año”.