“Las empresas de logística no son ajenas a la realidad de la Argentina. El contexto de alta inflación y los vaivenes económicos locales e internacionales las afectan como a toda la economía”, dice Rafael Rodríguez Roda.

Aunque como Director Ejecutivo de la Cámara Empresaria de Operadores (Cedol) tiene muy en claro que el problema principal de la logística en la Argentina es la inflación de costos, apenas señala las dificultades, Rodríguez Roda destaca que, independientemente de la compleja realidad, el profesionalismo que caracteriza a las empresas nucleadas en Cedol son les ha permitido no sólo superar la pandemia, sino, en muchos casos, capitalizar el boom que la logística vive a nivel mundial y local.

 ¿Cuál es el grado de madurez del negocio en nuestro país?

-El negocio logístico en la Argentina es bastante maduro. La tercerización como práctica efectiva es bien aceptada en nuestro país y eso permite tener una logística eficiente considerando la infraestructura disponible, la cual puede y debe ser mejorada para que podamos seguir ganando competitividad.

Agenda del sector

-¿Cuáles son los temas más importantes en la agenda del sector?

-El problema principal es la inflación de costos. El combustible, las inversiones en material rodante e infraestructura, y la mano de obra son cuestiones que componen aproximadamente el 85% de los costos del sector, un sector que tiene márgenes de rentabilidad que oscilan en promedio en el 5%. La actualización permanente de estos costos a las tarifas genera un desgaste y una improductividad muy alta.

Por otro lado, la escasez de insumos claves, como neumáticos y en algunos casos combustible, también nos afectan seriamente y nos distraen de cuestiones de fondo como debería ser la búsqueda de productividad genuina.

Rafael Rodríguez Roda, Director Ejecutivo de Cedol

El impacto medioambiental de la actividad es uno de los temas sobre los que se suele poner en la lupa…

-El transporte en general, en el cual se encuentra inmersa la actividad logística, contabiliza el 15% del total de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, principales causantes del calentamiento global.

Es un tema central y relevante, pero su mayor o menor velocidad en avances y concientización depende en gran medida del país, la región y la coyuntura.

La pandemia le dio más visibilidad que nunca a la logística como actividad esencial y eso permitió ser el sostén de las actividades comerciales en un contexto de aislamiento. Esa visibilidad hizo también que la sociedad tomara más conciencia del impacto que genera la actividad.

Cada vez vemos con mayor frecuencia cómo nuestros clientes (dadores de carga) nos requieren más información acerca de cómo gestiona la actividad el impacto en el ambiente.

Combustibles alternativos

-¿Qué está haciendo el sector para morigerar su impacto?

-En líneas generales, por la conformación de nuestra actividad, los impactos ambientales principales están más enfocados en el consumo de combustible de los vehículos. Y acá es preciso entender que las alternativas para mitigar los impactos varían dependiendo si hablamos de transporte pesado o de distribución de última milla. Mientras que en el primer caso aún hay mucho por hacer en temas de eficiencia energética, la oferta de vehículos y combustibles alternativos para el transporte pesado (biocombustibles, GNC, GNL, etc.) aún es insuficiente.

Por el lado de distribución de última milla, la electromovilidad es el futuro, pero también se necesitan más oferta de vehículos, infraestructura de carga e incentivos. Aquí también es clave entender la matriz energética del país, dónde el gas es un excelente combustible de transición en comparación con otros combustibles líquidos. Las políticas públicas que fomenten este tipo de tecnologías son claves para hacer una transición energética más rápida.

¿Cuán avanzados estamos en la Argentina?

-En nuestro sector hay distintos grados de avance, no sólo dependiendo de la empresa sino también de las industrias (dadores de carga) a los que damos servicios, las que muchas veces son quienes traccionan a partir de sus requerimientos de información, auditorías, y pedido de indicadores ambientales el hecho de que se aborde el tema con mayor protagonismo.

Desde el lanzamiento de la Comisión de Ambiente y Sustentabilidad que impulsa Cedol, empezamos por establecer una metodología unificada de medición de huella de carbono, un primer paso que entendíamos clave.

Como mencioné, todas las nuevas tecnologías que promuevan ahorro de costos por menor consumo de energía serán bien recibidas por el sector. Creo que, con mayores incentivos, políticas de fomento y mayor oferta de tecnologías la transición hacia una logística más sustentable es posible.