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Juan Carlos Schmid, secretario general del sindicato de Dragado y Balizamiento y de la Federación Marítima, Portuaria de y la Industria Naval (Fempinra), puso paños fríos en la discusión de la cuestión hidroviaria, el rol del Estado, la soberanía logística y el canal Magdalena.

Schmid rescató, en primer lugar, las “buenas intenciones de (el senador Jorge) Taiana, que me parece una persona muy seria… Otros no son tan santos…”, deslizó, tras asegurar: “No comparto el tema de la soberanía” como único centro de la discusión.

“Un canal alternativo demora entre 3 y 4 años de construcción. Por supuesto que no nos oponemos, pero no sabemos si es realmente lo mejor para el país. Lo mismo cuando hablan de una empresa estatal para el dragado. ¿Por qué no recuperan Construcciones Navales antes?”, planteó.

Despolitizar

Schmid abogó por “despolitizar” la discusión.

“Taiana pidió hablar conmigo, y vamos a hacerle nuestro planteo. Todo lo que signifique más trabajo es algo que apoyamos. Pero vamos a seguir muy de cerca el tema de la licitación de la hidrovía porque hay 1000 puestos de trabajo en juego, entre directos e indirectos”, señaló.

Al respecto, manifestó cierta incomodidad por cómo se plantea el tema sobre la “extranjerización” de la hidrovía.

“A ver si nos olvidamos que todos los que trabajan en las dragas son argentinos”, indicó, pidiendo mesura en el tema, sobre todo cuando se habla de narcotráfico y contrabando: “Cuando se mezclan estos temas, o el tonelaje real que declaran los buques, en una misma frase con dragado o hidrovía, es un disparate”, dijo.

“No podemos permitir es que se interrumpan las obras de dragado. Se caen las determinantes en los pasos críticos aguas arriba. A veces hay negocios ocultos en las intenciones que plantean algunos”, deslizó Schmid.