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El sector aéreo no termina de levantar vuelo. Superar la crisis provocada por el Covid –la más severa de su historia- insumirá más tiempo del pensado. La Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA, por sus siglas en inglés) revisó a la baja su previsión para la industria, tanto para 2020 como para 2021.

Los números muestran que el año que viene el sector seguirá sufriendo fuertes pérdidas, a pesar de que se pronostica una mejora respecto de este año.

Las cifras son impactantes.

Cuando termine 2020, la pérdida neta de la industria aérea será de US$118.500 millones (superior a los US$84.300 millones pronosticados en junio).

En 2021, las pérdidas netas serán de US$38.700 millones (superior a los US$15.800 millones del pronóstico de junio).

Recortes que no alcanzan

La mejoría para el año próximo basa sus principales esperanzas en lo que ocurra durante el segundo semestre, cuando se estima que aumentará la demanda gracias a la reapertura de fronteras, como efecto de las campañas de vacunación a escala global.

“Esta es una crisis devastadora e implacable. Las aerolíneas han reducido sus costos alrededor de 45,8%, pero los ingresos cayeron 60,9%. En consecuencia, las aerolíneas perderán US$66 por cada pasajero transportado este año, con una pérdida neta total de US$118.500 millones. Esa pérdida se reducirá de manera significativa alrededor de US$80.000 millones en 2021, pero perder US$38.700 millones no es motivo de celebración. Necesitamos volver a abrir las fronteras de manera segura y sin medidas de cuarentena para que la gente pueda volver a volar. Y considerando la fuerte pérdida de liquidez de las aerolíneas, por lo menos hasta el cuarto trimestre de 2021, no hay tiempo que perder”, dijo Alexandre de Juniac, Director General y CEO de IATA.

Cuando termine 2020, la pérdida neta de la industria aérea será de US$118.500 millones (superior a los US$84.300 millones pronosticados en junio).

El año que termina pasará a la historia como el peor año financiero de la industria aérea, agrega De Juniac.

A pesar de que las aerolíneas habrán recortado sus gastos una media de US$1000 millones diarios durante 2020, seguirán acumulando un nivel de pérdidas sin precedentes.

Salvataje oficial

Y en este punto es donde IATA destaca que sin los US$173.000 millones de ayuda financiera de los gobiernos, hoy estaríamos frente a “una escalada masiva de cierres”.

El Director General y CEO de IATA admite que el apoyo de los gobiernos fue lo que mantuvo con vida a las aerolíneas, pero advierte que la industria necesita seguir contando con el respaldo de los gobiernos en una crisis que dura más de lo previsto inicialmente.

“Impulsar la recuperación de las aerolíneas es una de las inversiones más importantes que pueden hacer los gobiernos. Salvará puestos de trabajo y pondrá en marcha la recuperación del sector de los viajes y el turismo, que representan el 10% del PBI mundial”, dijo De Juniac.

Según IATA, el cierre de fronteras y el establecimiento de cuarentenas son los principales factores que frenan la recuperación de la industria.

La organización insiste en que la solución más importante en estos momentos es la reapertura segura de las fronteras utilizando las pruebas sistemáticas de Covid-19, hasta tanto la  disponibilidad de las vacunas en todo el mundo permita mantener las fronteras abiertas sin restricciones o sin el requisito de las pruebas.

Diferencias regionales

Aunque la crisis es global, el impacto que ha tenido sobre las diferentes regiones y la recuperación, es diferente. Y según las previsiones, durante 2021 esas diferencias se acrecentarán.

Mientras que las aerolíneas de Asia-Pacífico y Norteamérica registrarán las menores pérdidas, la situación de las de América latina y el Caribe seguirá siendo compleja.

Por la caída en la demanda de pasajeros muchas aerolíneas adaptaron la configuración de sus aeronaves para utilizarlas como cargueros.

“Las aerolíneas de Latinoamérica han recibido poco apoyo de los gobiernos de la región, lo que ha provocado el cierre de algunas de ellas, y la contención del Covid-19 sigue siendo un enorme desafío”, describe IATA en uno de sus últimos informes.

Luego se agrega que algunos mercados clave permanecen abiertos (en referencia a Brasil y México), y que los viajes aéreos se han reactivado con la apertura de fronteras gracias a las pruebas Covid-19 en sustitución de la cuarentena, pero que “la distribución de la vacuna y el proceso de vacunación podrían ir a la zaga de los mercados más desarrollados, lo que retrasará el desempeño financiero”.

Números negros

Observar lo que está pasando con los principales parámetros operacionales del negocio de pasajeros ayuda a entender la magnitud de la crisis:

  • Viaje en el tiempo. Este año volará la misma cantidad de gente que lo hizo en 2003: El número de pasajeros caería en 2020 a 1800 millones (60,5% menos respecto a los 4.500 millones de pasajeros que viajaron en 2019).
  • En picada. Los ingresos por pasajeros tendrán una estrepitosa caída este año: US$191.000 millones, un tercio del ingreso de las aerolíneas durante 2019 (US$612.000 millones).

¿Y la carga?

En el sector de carga aérea los parámetros operacionales arrojan datos más positivos, pero las cifras continúan por debajo de los niveles de 2019:

  • Menos grave. Las toneladas de carga en 2020 rondarán los 54,2 millones de toneladas (el año pasado esa cifra fue de 61,3 millones de toneladas).
  • Mejores ingresos. En 2020, los ingresos generados por la carga aérea serán de alrededor de US$117.700 millones (en 2019 fue de US$102.400 millones).

La caída del 45% en la capacidad global -debido principalmente al desplome de la demanda de viajes aéreos y la consiguiente reducción de la capacidad en bodega de los aviones de pasajeros (-24%)- impulsó los rendimientos 30% en 2020.

“El sector de la carga aérea se está comportando mejor que el negocio de pasajeros, y aunque la mejora del primero no compensa la caída del segundo, los ingresos de la carga aérea se han convertido en la principal fuente de ingresos de las aerolíneas en estos momentos, lo que hace posible que mantengan su red internacional de destinos”, apuntó De Juniac.

De hecho, mientras el año pasado el sector de carga representó el 12% de los ingresos para las aerolíneas, este año esa cifra treparía hasta 36%.