A través del decreto 14/24, el Gobierno introdujo importantes modificaciones en materia de impuestos a las importaciones, más específicamente, en la alícuota del impuesto Para una Argentina Inclusiva y Solidaria (PAIS).

En julio de 2023, se amplió el alcance de las importaciones afectadas por el impuesto y se incluyó a las mercaderías que ingresan al país para como insumo para un proceso industrial cuyo producto final será exportado, es decir, se impuso el tributo a las destinaciones suspensivas de importación temporaria. 

Ahora el Gobierno consideró que para “estimular el crecimiento de la actividad productiva exportadora, resulta conveniente no afectar con el referido impuesto a las importaciones de mercaderías que habrán de emplearse en la elaboración de productos destinados a su exportación, razón por la cual deviene necesario excluir del alcance del impuesto PAÍS a las operaciones de importación o de ingreso de mercaderías al amparo de aquellos regímenes”.

Señal clara

La medida exceptúa así del impuesto a las a las mercaderías que ingresen en zonas francas provistas de un “Certificado de tipificación de Zona Franca”, es decir, aquellos bienes que serán aplicados a procesos productivos con destino a la exportación.

Al mismo tiempo, elimina el impuesto PAIS a las importaciones temporarias con destino a un perfeccionamiento industrial y posterior exportación a consumo.

“Es una clara señal de promoción de las exportaciones”, explicó Yamila Denise Rivero, directora de Heinlein Depósitos y Trading y gerente de Legales en Gruppe Heinlein.

La especialista destacó sobre todo el apartado respecto de las zonas francas: “Es una señal interesante si tenemos en cuenta que fueron pensadas para promover la exportación y el crecimiento del país, y para incrementar el ingreso de divisas y el empleo genuino por medio del agregado de valor a las materias primas. En tal sentido, parece que hay un espíritu en línea con el sentido original de las zonas francas”.

Pendiente

La ley de zonas francas es una de las tantas normativas argentinas que quedaron “desacompasadas” de la realidad económica y que necesitan una actualización que permita, por ejemplo, “la importación al territorio general aduanero” al tiempo que amerita una revisión en materia de exenciones impositivas, “evitando la tributación de IVA, y otros impuestos sobre servicios brindados dentro del área franca”, indicó Rivero.

El tema es especialmente sensible para las pymes, “responsables del 45% del PBI, del 50% de las ventas y más del 30% del valor agregado”, y que son, a su vez, un actor económico muchas veces postergado. “Si las potenciamos (a las pymes), incrementaríamos sustancialmente los valores, el empleo registrado, y el ingreso de divisas, con la consecuente mejora de economía local” apuntó la experta.

En la región se destacan economías como Colombia que apostaron por las zonas francas, así como también República Dominicana, Costa Rica y Uruguay, tres países donde estas áreas son responsables de más del 30% de las operaciones de comercio exterior, o como Ecuador, que recientemente se decidió por reformar su ley de zonas francas para potenciar el desarrollo económico.

Ingreso en zona franca

“Por otro lado, el decreto 14/2024 eliminó el párrafo que determinaba el impuesto PAIS para cargas que ingresaban a Zona Franca, al momento de girar divisas al exterior: en el régimen anterior, sólo se imponía el anticipo del Impuesto PAIS al ingreso en Zona (que representaba el 95% de dicho impuesto), si aun no se había realizado el giro de divisas al exterior, cuestión frecuente en la mayoría de las cargas que permanecían demoradas hasta la efectiva oficialización y destino a plaza”, explicó Rivero.

Con el régimen actual rige un impuesto total al ingreso en zona franca: “Se deberá adicionar el 5% restante que con el anticipo no se abonaba en el ingreso”, añadió la especialista, tras recordar que el régimen “no aplicará para el caso de insumos destinados para procesos productivos en Zonas Francas”.