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Luis Felipe de Oliveira admite que la expresión es alarmante, pero también que la situación que viven las aerolíneas es crítica. “Sin el apoyo de los gobiernos habrá una pandemia de bancarrotas en la región”, dice el presidente ejecutivo de la Asociación de Transporte Aéreo de Latinoamérica y del Caribe (ALTA).

Cuenta que a las 3 de la mañana mandó la última de las cartas que la organización hizo llegar a 36 países de la región.

Las misivas tienen un contenido básico común y, según la particularidad del mercado, alguna cuestión puntual.

Ocurre que la aviación en este barrio es una de las más caras del mundo: aquí se pagan muchos y costosos impuestos; el combustible es uno de los más caros del planeta y las cargas sociales, extremadamente elevadas, describe de Oliveira.

“Es algo sin precedentes”, repetirá varias veces a lo largo de la entrevista con Trade News. La crisis ocasionada por el coronavirus lo obsesiona y no es para menos. Alcanza con escucharlo unos pocos minutos para entender el por qué.

Perder en meses las ganancias de 6 años

“Estudios de IATA (la Asociación Internacional de Transporte Aéreo por su sigla en inglés) de hace algunos días indicaban que las pérdidas de las aerolíneas a nivel global serían de entre 63.000 y 113.000 millones de dólares. Si consideramos que en un año súper, súper buen año, la industria en el mundo tiene una ganancia de entre US$ 20.000 y 30.000 millones, veremos que estamos hablando de una pérdida equivalente a las ganancias de 5 o 6 años en cuestión de meses”, describe.

Y de inmediato agrega: “Y lo más tremendo es que esos datos son anteriores a la intensificación de la política de cierre de fronteras que recrudeció especialmente en los últimos 4 o 5 días, por lo que ese panorama cambiará seguramente por un número mayor”.

-Es muy dura su frase respecto de la pandemia de bancarrotas en la región si no hay medidas de apoyo de los gobiernos.

-El tiempo pasa muy rápido y en la región, a dos semanas de la crisis, el problema se intensificó mucho, principalmente en las últimas 72 horas. Más allá de que todo indica que se intensificará aún más en los próximos días con el cierre total de algunas aerolíneas. Eso tendrá un impacto muy fuerte.

La expresión es alarmante, como lo es hablar de pandemia, pero si no se toman decisiones rápidas, la sangría de las finanzas de las aerolíneas se intensificará y como hay algunas que tienen menos caja que otras, empezarán las quiebras.

Además, sabemos que desafortunadamente muchas veces nuestros gobiernos son lentos. Hay problemas clave en muchos países que esperan ser resueltos hace muchos años sin resultado alguno.

Peor que en las Torres Gemelas

Hay que entender que estamos frente a una crisis extremadamente fuerte como nunca antes la tuvimos. Ni el 11 de septiembre (de 2001, cuando los atentados a las Torres Gemelas), ni en 2008 (el crack financiero global), ni con la Sars… nunca vivimos algo así.

-¿Cuál es el panorama para las aerolíneas de la región?

-Hace unos días me preguntaban si alguna aerolínea norteamericana que estaba con buenas ganancias podía… No. Hoy no hay aerolínea en el mundo con capacidad de absorber un cese de operaciones del nivel del actual.

Por diferentes factores, hemos crecido de forma consistente en los últimos 6 años, pero siempre digo que América latina es una montaña rusa: cuando no hay crisis en un país, la hay en otro. Lo que ocurrió es que en ese tiempo logramos compensar de alguna forma eso y crecer. Pero eso ya se terminó.

La compañía chileno-brasileña Latam anunció que reducirá 90% de sus vuelos internacionales y 40% de sus operaciones domésticas.

No tendremos crecimiento y los resultados que oscilaban mucho en términos de positivos y negativos este año serán extremadamente negativos. Todo dependerá mucho de cuánto tiempo pasarán las aerolíneas sin poder volar.

Y nuestras aerolíneas no tienen la caja que tienen algunas aerolíneas norteamericanas o europeas. Sin apoyo de los gobiernos seguramente tendremos varias aerolíneas de la región quebrando.

60 días de supervivencia

La caja que se estima pueden tener las aerolíneas de América latina y el Caribe va desde menos de un mes a poco más de dos meses. Dependiendo de cuánto dure la crisis tendremos aerolíneas para contar la historia después.

Desafortunadamente la situación es crítica, grave y alarmante.

-La baja en el precio del petróleo es un dato positivo para la industria relativizado por el hecho de que hoy no pueden volar.

-Exactamente. Sería un alivio en las cuentas si el petróleo continúa bajo en los próximos 10/12 meses, pero así como cualquier otro negocio del mundo, cuando todo se ponga en marcha nuevamente los precios empezarán a subir.

Leí artículo que muestra que en 18 días de coronavirus se perdió lo mismo que en toda la II Guerra, ¿imaginan el impacto si esto se prolonga un mes más?

-¿Hay manera de estimar por cuánto tiempo se puede prolongar esta situación?

-No, no hay cómo. Depende primero del desarrollo de la enfermedad a nivel mundial. Ver si realmente las acciones tomadas por los gobiernos reducirán los casos y si con eso es posible bajar el nivel de reacción de las personas.

Un gran problema hoy -lo veo en mis grupos de WhatsApp-, es cómo todos son especialistas en coronavirus y tienen sus teorías, desde que un país implantó el virus hasta que esto no es nada y la gente debería estar en las calles. Lo que se ve en las redes sociales y lo que se comparte, muchas veces es falso y se pierde la noción de lo que realmente hay que hacer y qué tenemos que hacer como ciudadanos para que esto mejore.

El pago de salarios

No se puede pensar simplemente que el mundo parará por 2 o 3 meses y que todos conservaremos nuestros empleos, los sueldos serán depositados a tiempo y todo funcionará bien.

Imaginen por un segundo lo que le pasa al dueño de un restaurante: ¿cómo hace para aguantar dos meses sin trabajar pero teniendo que pagarle a sus empleados y afrontar los gastos? Hay cosas que son imposibles de mantener en los niveles en los que estaban.

Sin dudas tiene que haber un control, higiene básica. Las personas se tienen que autocontrolar, pero el nivel de pánico actual y eso de “me quedo en casa y no hacemos nada” es insostenible a mediano plazo. No hay negocio en el mundo que pueda tolerarlo.

Sabemos que vendrá una crisis muy fuerte y mucha gente entenderá el efecto de la misma -no sólo en la aviación sino en cualquier otro negocio- en un par de meses, cuando se empiecen a perder puestos de trabajo porque las empresas no tengan con qué pagar sus sueldos.

-¿A qué se refiere cuando habla de ayuda estatal?

-La aviación en la región es una de las más caras del mundo por diferentes factores. Lo que estamos solicitando a los Estados es apoyo para reducir tasas, impuestos y costos operativos, así como algunas líneas de crédito especialmente para cumplir con nuestras obligaciones de corto plazo, para que cuando la crisis termine podamos empezar a volar nuevamente y así generar los beneficios socioeconómicos que produce nuestro sector.

Si analizamos qué es mejor hoy: ¿tener una aerolínea en quiebra y un gran grupo de personas sin trabajo, un grupo grande de países sin conexión, con lo que es muy difícil concretar negocios? ¿O reducir tasas e impuestos de forma temporal, lo mismo que postergar las deudas hasta que las aerolíneas puedan empezar a operar nuevamente?

Fecha de caducidad propia

Hoy las aerolíneas no tienen ingresos de ningún tipo. Las ventas están completamente paradas, y en aviación vendés hoy para volar mañana, pero si no estás volando y tu caja alcanza para un determinado tiempo, llega un momento que hasta que no se restablezcan las ventas no hay capacidad financiera para continuar el negocio.

Los próximos meses son críticos para la región, y sin la ayuda estatal no conseguiremos superar esto.

El tiempo de supervivencia dependerá de cada aerolínea y de las asociaciones globales que tengan, si reciben inyección de capital desde afuera…

-¿Recibieron alguna respuesta de algún Gobierno?

-Por ahora nada. Sabemos que hay algunos gobiernos que están estudiando algunas medidas. El problema es que un paquete chiquito no ayudará ni al gobierno ni a la aerolínea.

Tiene que ser algo sustancial y hay que entender cuándo terminará esta crisis, porque si hoy necesito 10, mañana necesitaré 30 y en un mes tal vez no haya condiciones para nada. Detener ahora la sangría de las cajas de las aerolíneas es muy importante.

Antecedentes

-Así como en el manejo sanitario del problema se toman como ejemplo cosas que hicieron en Asia y Europa, ¿sirve como referencia lo realizado con el sector aéreo?

-Básicamente lo que estamos pidiendo es lo que hicieron los países asiáticos. China realmente abrió los ojos cuando una aerolínea china quebró. Automáticamente el gobierno chino decidió que debería acudir al rescate con un apoyo a las aerolíneas porque sino no podrían continuar. Lo mismo hicieron los gobiernos de Singapur con Singapur Airlines, y en Hong Kong, con Cathay Pacific.

El apoyo gubernamental es clave para mantener la conectividad de los países y que las aerolíneas sigan en condiciones de buscar sus propios medios para superar la crisis.

En Europa se anunció hoy que Austrian Airlines cierra sus operaciones por 20 días, Lufthansa está operando al 40%, lo mismo que Air France. Ya hay propuestas del gobierno europeo para dar algún apoyo y lo mismo de los gobiernos. Italia por ejemplo anunció la nacionalización de Alitalia para lograr mantener viva a la aerolínea.

No sé si estatizar una aerolínea es la mejor opción, pero sí que de alguna forma hay que buscar la manera de que las empresas puedan seguir operando a futuro.

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