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El indiscutido avance de la digitalización de los trámites del comercio exterior es ya un estándar global, que comenzó a manifestarse localmente de manera incipiente con la instrumentación de los preceptos de facilitación que bajaron de las organizaciones mundiales de Aduana y Comercio, la OMA y la OMC.

No obstante, fueron las restricciones impuestos por el aislamiento social preventivo y obligatorio, en particular, y la pandemia, en general, las que potenciaron en recurso a las herramientas digitales que permitieron continuar con la operativa a distancia.

Los operadores del comercio exterior y los auxiliares del servicio aduanero impulsaron, como actores esenciales en pandemia, pedidos para realizar de manera remota y digital todo trámite que requiriera la movilización de personal y el papel.

Declaraciones de Aduana

En tal sentido, las declaraciones de la directora de Aduana, Silvia Traverso, en octubre pasado, parecieron inaugurar una nueva forma de trabajar, a partir de la pandemia.

La funcionaria, en ocasión de la Semana Comex organizada por la Cámara de Comercio Exterior de Santa Fe, había señalado en octubre del año pasado que se había “avanzado en la digitalización para agilizar los trámites y reducir los costos de los operadores”.

Puntualmente, adelantó que la Aduana implementaría “en el corto plazo” la digitalización de la carpeta rosa.

Si bien esto fue un anuncio realizado por el ex director de Aduanas macrista, Diego Dávila, en 2018, de acuerdo con consultas realizadas por Trade News a operadores del sector, todavía se debe asistir a las terminales y depósitos fiscales con los documentos necesarios para desconsolidar las cargas de importación, y realizar las colas para entregar los papeles.

Nada firmado

A pesar de que la pandemia “ilusionó” a los operadores con la eliminación definitiva de la “carpeta rosa”, más aún después del anuncio público de Traverso, “al día de la fecha no hay nada firmado, no hay ningún tipo de resolución”, reconoció un empresario consultado.

“No tiene sentido seguir dependiendo de papeles hoy cuando todo es ya electrónico. Venimos esperando hace más de un año que se termine con la documentación física, pero seguimos esperando. Lo curioso es que se anunció una digitalización hace más de dos meses, y todavía no hay nada”, amplió.

Pequeño avance

Es cierto que la Aduana hizo un avance (que plasmó en una resolución) a partir de un pedido del sector privado. Esto es, la eliminación de la firma holográfica del agente de transporte aduanero (ATA) en los documentos de embarque, mientras éstos cuenten con la firma del transportista, el agente marítimo o el capitán del buque.

El fin de esta redundancia fue tomado como un pequeño paso adelante, pero bastante distante del eB/L (bill of lading electrónico) y el registro de firmas digitales con el organismo de control y recaudación de impuestos del comercio exterior.

Probablemente la digitalización plena de la presentación de los documentos de embarque deba esperar más, porque no sólo implica la reestructuración de procesos, sino el cambio de toda una cultura aduanera. Lo curioso es que pasos previos no puedan darse, y el papel persista allí donde lo digital ya está vigente.