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El funcionario de la Cancillería argentina se escuchaba exultante: “Patear el tablero no siempre garantiza un triunfo, pero finalmente la tensión que generamos tuvo consecuencias positivas. Hizo que se aceptaran nuestras condiciones”, confesó anoche, un rato después de que desde el Palacio San Martín se difundiera un comunicado con el título de “Mercosur: Argentina presentó soluciones para continuar negociaciones externas”   .

Desde Asunción, una fuente del Ministerio de Relaciones Exteriores, resumió: “Hubo todo un revuelo para volver a estar en el mismo lugar por nada, porque todo esto no cambia nada de lo que el Mercosur viene haciendo. Este episodio enciende luces de alerta. Seguimos trabajando, no hay problemas en atender lo que están diciendo en Buenos Aires, pero no hay nada que ya no hiciéramos. No hay ninguna propuesta ni se plantea nada imposible de cumplir (en referencia al documento enviado por nuestro país el martes, que ayer analizaron vía teleconferencia los socios y que continuarán discutiendo el próximo martes), sin embargo deja una suerte de recelo”.

Confianza, la palabra clave

El funcionario paraguayo explicó que la preocupación de fondo tiene que ver con el grado de compromiso real que la Argentina tenga con su permanencia en el bloque y el avance en las negociaciones.

“Necesitamos saber si hay un ánimo societario genuino para continuar con todo, porque se dijeron tantas cosas sobre el liberalismo y la apertura de mercados, que parecería que hay un dejo ideológico en los planteos”, agregó la fuente.

Las referencias aludían al mensaje introductorio  que el Secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Jorge Neme, dio al resto de los miembros del Mercosur el 24 de abril, antes de anunciar que la incertidumbre internacional y la propia situación de nuestra economía aconsejaban detener la marcha de las negociaciones con Corea y otros países.

Berrinche ideológico

“Hace falta una confirmación contundente de Argentina en el sentido de: ‘Seguimos, estamos firmes, avanzamos’. Está en juego la credibilidad del Mercosur con la comunidad internacional y las contrapartes. Queremos quedarnos tranquilos de que no vendrán con otro berrinche ideológico en algún momento”, describió el diplomático que agregó otro dato tan real como preocupante: “Aparte de los temas de relacionamiento externo tenemos también los de relacionamiento interno”.

El Secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Jorge Neme, encabezó la reunión del grupo de coordinadores del Mercosur en representación de Argentina que, tal como ocurre desde la cuarentena decretada por el Covid-19, se realizó mediante videoconferencia.

“No se trata de un berrinche ideológico. Esto es parte de una estrategia basada en que los tratados comerciales son una herramienta y no un objetivo en sí mismos”, respondió uno de los hombres de confianza del canciller Felipe Solá al ser consultado por Trade News.

El comunicado argentino destaca que el país presentó formalmente una propuesta “para que el bloque avance en conjunto en las negociaciones comerciales teniendo en cuenta la defensa de su tejido productivo y el empleo”.

No a la apertura frívola

Neme, Coordinador Nacional argentino, destacó que el Mercosur “debe estar conectado con el mundo, con flujos de inversiones, de transferencia de tecnología y con los mercados globales, pero protegiendo sus sectores sensibles, el trabajo y la creación de valor agregado en la región. No se trata de una apertura frívola que exponga su estructura de producción a la competencia externa”, aseveró.

En las tres páginas y media en la que Argentina plasmó la propuesta que giró a sus tres socios a principios de esta semana, se reiteran varios de los conceptos que los funcionarios locales habían dicho durante los días previos y se incorporan dos temas que, según el negociador de uno de los socios del bloque, no habían sido hablados hasta el momento: la profundización de los acuerdos ya vigentes con Israel y la India, y el acercamiento con países de América Central.

Por caso, se mencionó nuevamente que las negociaciones comerciales con la Unión Europea y EFTA “se encuentran en su etapa final” (y seguirán sin alteraciones), y se aclaró que para los demás escenarios de negociación (Corea del Sur, Singapur, Canadá y Líbano) “corresponde avanzar conjuntamente pero protegiendo a los sectores vulnerables de la economía Argentina”.

Medir el impacto

Neme aprovechó para informar a los socios del bloque que el canciller Solá había suscripto el día anterior un convenio con el Rector de la Universidad de Buenos Aires (UBA), Alberto Barbieri, para realizar estudios que midan el impacto socioeconómico de los acuerdos de comercio en nuestro país en función de la demanda realizada en ese sentido por los representantes de los sectores productivos nacionales, y ofreció la posibilidad de hacer acuerdos con universidades de los países de la región para hacer esos estudios en conjunto.

Paraguay –que ejerce la presidencia pro témpore del bloque- difundió ayer un comunicado en el que se refirió al “documento de trabajo presentado por la Delegación de Argentina, que incorporó elementos de coincidencia entre las delegaciones”.

El canciller Felipe Solá, y el rector de la UBA, Alberto Barbieri, firmaron un acuerdo que permitirá que los académicos de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA trabajen conjuntamente con los investigadores del Centro de Economía Internacional de la Cancillería en el desarrollo de análisis profundos sobre las estrategias necesarias para el crecimiento del sector exportador nacional y la identificación de mercados clave para los productos argentinos, según explicó el ministro.

Tras mencionar que se determinaron “importantes precisiones para la marcha de los distintos procesos de negociación comercial contemplados en la agenda de internacionalización del bloque”, se enumera que fueron evaluados y definidos los cursos de acción de las tareas pendientes de las negociaciones ya concluidas, con la UE y con EFTA, las negociaciones en curso con Canadá, Corea, Singapur y Líbano, la profundización de acuerdos ya suscriptos, como el caso de Israel e India, y los posibles nuevos frentes de negociación con países de Centroamérica y el Caribe, además de los diálogos exploratorios con Indonesia y Vietnam, principalmente.

Juntos, al infinito y más allá

“Como conclusión de este encuentro se destaca la reafirmación del compromiso de todos los Estados Partes de seguir desarrollando de manera conjunta los diversos compromisos en materia de negociaciones externas del Mercosur, de conformidad con lo establecido en la normativa aplicable a la materia”, concluye el comunicado oficial.

“Uruguay, que es quien coordina la negociación con Corea del Sur, es quien mayor interés tiene en el avance del acuerdo, pero nada se mueve sin que busquemos el equilibrio de nuestros intereses. Quienes negocian son especialistas, y nadie negocia en contra de sus intereses”, alertó uno de los hombres que participa de los encuentros del Mercosur.

Al ser consultadas por Trade News, fuentes de la Cancillería uruguaya fueron tan escuetas como cuidadosas: “Fue una reunión muy productiva, se siguió avanzando con el objetivo de mantener la unidad del bloque y facilitar la continuidad de las negociaciones respetando los ritmos que necesita Argentina sin afectar los de los demás. Las conversaciones continúan la semana que viene. Todo aún a nivel de coordinadores”.

Sin embargo, las presiones desde diferentes sectores para que el país logre “algún tipo de waiver especial” para poder cerrar acuerdos de manera bilateral “con algún/algunos países asiáticos” (China, en primer lugar), no cesan.

“Itamaratización”

¿Y Brasil? En el Palacio San Martín destacaron que la postura de ayer fue mucho más amigable que la de los encuentros anteriores.

Los funcionarios argentinos atribuyen el cambio de clima a la reunión que mantuvieron Paulo Guedes (ministro de Economía y acérrimo defensor del libre comercio), y Ernesto Araújo (canciller, con una postura más moderada según explican).

¿Hubo una “Itamaratización” en el proceso?, preguntó Trade News a diplomáticos argentinos en referencia al viraje del estilo político de Bolsonaro hacia la reconocida profesionalidad de los diplomáticos brasileños. “No nos corresponde opinar sobre eso, pero el clima fue distinto”, contestaron.

Desde Brasil, sin embargo, uno de los hombres que sigue de cerca las negociaciones, dijo que:

  1. Guedes y Araújo concluyeron que la postura argentina no es clara y tiene demandas genéricas, pero que lo más importante, que es garantizar que el acuerdo con la UE sigue firme, está contemplado.
  2. El tema por excelencia en Brasil hoy es Covid-19 (se convirtió en el sexto país por la cantidad de muertos) y el propio Bolsonaro habló del inminente colapso de la economía del país por ese motivo.
  3. La “novela Mercosur” se debate tanto en la Confederación Nacional de la Industria (CNI) como en la Federación de las Industrias del Estado de San Pablo (FIESP), pero no es un tema de manejo público ni masivo. “Es cierto que ambas centrales rechazan el acuerdo con Corea, especialmente los sectores automotriz, textiles y de maquinarias, pero la administración Bolsonaro sigue diciendo que pretende aprobarlo este año”, detalló la fuente.

Así las cosas, y para ir aggiornando la terminología, el futuro inmediato mostrará si toda esta movida fue un capítulo de una extensa novela o si más bien estamos frente a una serie de esas de las que ni si quiera se tiene en claro cuántas temporadas tendrá.