Argentina cerró julio con un superávit comercial de US$ 988 millones, una cifra positiva, pero lejos de los US$ 1459 millones del mismo mes de 2024. El saldo refleja la tensión que atraviesa todo el año: exportaciones con dinamismo limitado y apoyadas en factores sectoriales puntuales, frente a importaciones en fuerte expansión, incluso con bases de comparación elevadas.
En julio, las ventas externas crecieron 7,5% interanual, mientras que las compras al exterior treparon 17,7%. Los precios internacionales jugaron a favor: los exportados subieron 1,3% y los importados cayeron 4,1%, lo que permitió una mejora de 5,6% en los términos de intercambio. De no haberse verificado esa ganancia, el superávit se habría reducido a USD 602 millones, señala el informe de Abeceb.
Soja, energía y autos
El complejo sojero volvió a ser el gran motor, con exportaciones por US$ 2069 millones (+12,6%), con un salto del 226% en porotos de soja (US$ 361 millones). Según CIARA, fue el mejor julio en 23 años, con un alza del 57% en volúmenes. El envión, sin embargo, será pasajero: en agosto se espera un retroceso fuerte por agotamiento de stocks.
La energía mostró también un saldo favorable (122 millones contra 28 millones en 2024), aunque más por la caída de importaciones (-25,4% interanual) que por el desempeño exportador, que retrocedió 11,6% por la baja de precios del crudo.
La nota negativa volvió a estar en el sector automotriz: el déficit trepó a 831 millones (versus 189 millones en 2024). Las importaciones de vehículos y autopartes subieron 50,1%, mientras que las exportaciones se desplomaron 20,4%, hasta 618 millones.
Déficit con Brasil y rebote con China
El intercambio con Brasil dejó un déficit de 647 millones de dólares, sobre un comercio total de 2633 millones. Las importaciones desde el socio crecieron 38,2%, mientras que las exportaciones argentinas se redujeron 11,9%.
Con China, el saldo fue también negativo (491 millones), aunque las exportaciones argentinas duplicaron su valor (+100,9% interanual; 964 millones) y las importaciones treparon 48,1%, hasta US$ 1455 millones.
Entre enero y julio, el superávit acumulado fue de 3750 millones, casi un 70% menos que en igual período de 2024 (US$ 12.201 millones).
La proyección oficial se ajusta: con la corrección del tipo de cambio real y el impulso agroexportador de julio, el saldo anual rondaría los US$ 6500 millones, lejos de los casi US$ 19.000 millones de 2024. El dato confirma la lectura del mercado: 2025 será un año de recomposición del comercio exterior, con importaciones más ágiles y exportaciones sujetas a shocks sectoriales, lo que reduce el colchón externo en un escenario global todavía inestable.















