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El ministro de Transporte, Mario Meoni, cubrió prácticamente la totalidad de las áreas bajo su cargo.

Con la designación de Paola Tamburelli como administradora nacional de Aviación Civil (al frente de la ANAC) y de Gabriela Logatto como presidenta y gerenta general de la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA), Meoni va conformando su gabinete.

La ANAC es uno de los organismos descentralizados que dependen del Ministerio de Transporte. En tanto, EANA es otra sociedad del Estado que también orbita bajo Transporte, y presta el servicio público esencial de navegación aérea.

Otra sociedad del Estado

Otra sociedad del Estado y, a la vez, organismo descentralizado que también depende de Meoni es la Administración General de Puertos (AGP), organismo de control de los concesionarios de las terminales de contenedores del puerto de Buenos Aires.

Extraoficialmente, al frente de la AGP estaba confirmado Mario Goicoechea, un profesional con amplia trayectoria en el área de puertos, formado en el exterior y con experiencia en la gestión pública de puertos, tras su paso por Quequén.

No obstante, su nombramiento oficial todavía no llega.

Desde Transporte no hay ningún tipo de indicio que permita conocer qué es lo que demora tanto las designaciones en las áreas más críticas del Ministerio: AGP y la Subsecretaría de Puertos, Vías Navegables y Marina Mercante.

Alfiles políticos

Con ambas carteras críticas para el comercio exterior y el desarrollo del país todavía acéfalas, la única interpretación posible es que la política -consciente de la trascendencia de las dos licitaciones que penden de cada una de esas áreas (Puerto Buenos Aires e Hidrovía)- está literalmente batallando por posicionar un alfil cuya selección excede la voluntad del ministro.

Meoni visitó el puerto de Buenos Aires ayer. “Estamos analizando la existente licitación”, manifestó el ministro a través de un comunicado dedicado íntegramente al área más amigable y visible del puerto: los cruceros.

“El Puerto de Buenos Aires da la bienvenida a tantos turistas que llegan en cruceros desde diversos puertos del mundo a conocer todo nuestro país. Definitivamente necesita una actualización y un rediseño para ofrecer a los visitantes una mejor experiencia de arribo, tanto cuando descienden a las dársenas, como afuera del Puerto cuando ingresan a la ciudad”, destacó Meoni.

Subsidiarios

En tanto las cargas y los portacontenedores, una suerte de históricos subsidiarios de los 4 meses de temporada de cruceros en Buenos Aires, todavía esperan definiciones sobre los interlocutores y el plan respecto del puerto.

Meoni recorrió el puerto acompañado por el subsecretario de Planificación de Transporte, Fernando Verdaguer, y dialogó también con trabajadores portuarios y delegados sindicales.

Aún sin buscarlo, la acción del ministro se granjeó la simpatía del ex interventor de la AGP, Gonzalo Mórtola, que imprimió gran parte del peso de su gestión a potenciar la industria de los cruceros en el Puerto Buenos Aires e impulsó, a través de su inefable proyecto de modernización, una entronización de esta actividad y una invitación sugerente al desarrollo urbano.

Mórtola felicitó públicamente al Ministro en redes sociales. Un apoyo público que políticamente será difícil de capitalizar por el ministro en el puerto.

Sucede que el enfrentamiento del ex interventor no se limita a los gremios portuarios (el encono mutuo se verbaliza asiduamente en Twitter): basta decir que hay que bucear mucho en los archivos de los últimos 4 años para encontrar una foto del ex interventor con los empresarios del Puerto Buenos Aires.

Llamativo y preocupante

Si la indefinición en Buenos Aires es llamativa -considerando que la última autoridad del área prorrogó dos veces una licitación que nació exánime, y que los contratos de los 3 concesionarios vencen en mayo- la cavilación sobre quién debe encargarse de la Subsecretaría de Puertos es cuanto menos preocupante.

El proceso licitatorio de una obra de la magnitud de la hidrovía Paraná-Paraguay, según coincide un arco frondoso de profesionales de la navegación, de las terminales y del ambiente jurídico, es engorroso y al menos de una extensión temporal que supera tranquilamente el año calendario.

El propio gobierno reconoce que es la obra pública de mayor envergadura que le tocará encarar en su período de Gobierno. Suena coherente no apresurar definiciones. Suena improvisado no apresurar definiciones.

Universo cotidiano

Y más allá de la licitación de la hidrovía, Puertos y Vías Navegables cubre un universo cotidiano activo en materia de waivers para la operación de buques, y declaratorias portuarias y de amarraderos. Es decir, la operatoria diaria y las inversiones -latentes por la economía, pero proyectos de largo plazo per sé- siguen en compás de espera.

Transporte terrestre, transporte ferroviario y transporte aéreo ya tienen su responsable. El transporte por agua y los puertos todavía no.

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