Aquellos numerosos informes y análisis internacionales, de organizaciones que van desde la Unctad hasta Cepal, pasando incluso por la propia OCDE, muy de vez en cuando dejan el limbo intelectual de quienes recomiendan políticas públicas y son recogidos por los sujetos a quienes están dirigidos: los privados que pagan los costos o cobran los beneficios de una acción sugerida.

Esos trabajos, caracterizados por la previsión y la enumeración de tendencias con posibilidades ciertas de realizarse, son tan subestimados por los gobiernos como por las propias empresas en países como la Argentina, donde nada es tan importante como lo urgente. Y donde lo importante no es urgente.

Y cuando la realidad se vuelve incontrastable, y a veces irreversible, todos corren a buscar “cómos y por qués”, y los encuentran en aquellos trabajos que, al menos 10 años antes, advertían sobre un desenlace determinado.

Concentración de hecho

La concentración de servicios, ya encarnada en el Puerto Buenos Aires, casi toca su zenit en el proyecto pasado de licitar una única terminal de contenedores.

Pero no hacía falta la concesión única para blanquear lo que todos saben: cada vez menos empresas navieras prestan menos servicios y, algunas de esas pocas, son concesionarios de terminales y tienen, en su portfolio de servicios, unidades de negocios que se expanden en toda la cadena logística.

Esos eslabones que colonizaron empresas que antes operaban sólo barcos van desde el agenciamiento de carga hasta el almacenaje fiscal, pasando, justamente, por el transporte terrestre en el país.

En septiembre último, Paetac, la cámara que agrupa a los “fleteros” (transportistas pequeños que realizan principalmente el circuito entre terminales y depósitos), pidió una reunión con la Administración General de Puertos (AGP) para manifestar su preocupación por la emergencia de nuevos competidores “integrados”.

 

Comprobación

“Es un tema preocupante. Hay que probarlo es difícil. Además, es muy fácil (para el que denuncia) quedar expuesto a sanciones”, reconoció ante una consulta de Trade News Roberto Rivero, director ejecutivo de la Federación Argentina de Entidades Empresaria del Autotransporte de Cargas (Fadeeac).

La federación acompañó a Paetac y a otra federación (Catac, la Confederación Argentina del Transporte Automotor de Cargas) a una reunión en la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (CNDC), tras una convocatoria realizada por el propio Ministerio de Transporte, donde presentaron una nota describiendo “hechos”.

“Se trató la problemática del abuso de posición dominante de las empresas navieras (algunas de las cuales son concesionarias de las terminales de contenedores) en la contratación de los transportes de carga automotor realizadas en el Puerto de Buenos Aires”, señaló.

No será el primer expediente que deberá elaborar la CNDC puntualmente sobre este tema. Pero, tal vez, la evolución del mercado y los cambios advertidos con el tiempo ameriten una revisión y, eventualmente, un dictamen diferente del que consta en un informe pasado elaborado por el organismo técnico.

Abuso

“Fadeeac reafirma el reclamo y sostiene esta posición de abuso de derecho por desproporción de fuerzas en el mercado tal como se regula en el artículo 11 de nuestro Código Civil y Comercial y preceptos plasmados en la Ley de Defensa de la Competencia”, indicó Fadeeac.

Nuestra posición -continuaron- se fundamenta en la circunstancia que estas empresas que manejan el mercado tienen la posibilidad de mantener un comportamiento independiente al margen de sus competidores, los compradores o proveedores. Estas empresas están aisladas e independientes de sus competidores porque hagan lo que hagan no podrá peligrar ese dominio”, ampliaron.

Paquete completo

De acuerdo con Rivero, “hay una maniobra de paquete completo” por el cual tanto exportadores como importadores tiene mejores posibilidades de embarcar o conseguir turnos para nacionalizar contenedores operados por determinadas navieras “si se contrata el flete terrestre que ellos indican”.

“Esto implica la destrucción de las pymes transportistas que operan en el puerto porque es imposible competir con tal integración de servicios”, indicó el directivo de Fadeeac, aludiendo a prácticas de bonificación de servicios, por un lado, o complicación en la contratación y operación en otras instancias de la cadena logística.

Desde Fadeeac se realizó una mera descripción del hecho. “Ahora, trabajaremos para radicar la denuncia concreta”, agregó.


Foto de portada: Paetac