La paralización que provocó la pandemia fue para Ignacio Sierra y Joaquín Villafañe el momento elegido para doblar la apuesta.

Los creadores de la marca “Aconcagua Gin” decidieron que era el momento de lanzarse a Europa, con España a la cabeza, para internacionalizar todavía más una marca artesanal que ya se había establecido en la Argentina y en mercados sudamericanos.

El plan “Exportar a Europa” se fijó entonces en plena pandemia con una primera partida objetivo de 4000 botellas de 700 ml de Gin, tras haber cumplimentado con toda la normativa necesaria para ingresar en el exigente mercado europeo.

Plataformas

Ignacio Sierra y Joaquín Villafañe

Los mercados principales a los que llegará el Gin argentino serán Barcelona, Madrid y Valencia, plazas elegidas como catapultas para explorar todo el Viejo Continente. Desde allí, la ruta seguría con Italia, Alemania y Francia.

La ambición de Sierra y Villafañe es proporcional al desafío que enfrentan: España es nada menos que el tercer mayor consumidor de Gin del mundo.

Internacionalización

Los emprendedores superaron exitosamente la etapa de “la idea” y “el sueño de crecer”: posicionados ya en la Argentina, buscan materializar la obsesión de convertirse en una empresa internacional.

Con una inversión inicial de US$ 30.000, Aconcagua Gin logró ventas de 60.000 botellas por mes y facturó en 2021 más de 40 millones de pesos.

“Aconcagua ofrece a los catadores de Gin un producto de calidad desarrollado a mano desde Buenos Aires, Argentina. La esencia del producto es extraída a partir de 7 botánicos: Bayas de Enebro, Cáscara de limón, Semillas de Coriandro, Raíz de Regaliz y Angélica, Almendra y Canela en Rama. Gin Aconcagua se desprende de un meticuloso proceso de maceración y destilación en alambique de cobre”, señalan en la compañía.


Imagen de portada: web de Aconcagua Gin