Hace 12 años, un conjunto de entidades privadas y especialistas del sector agroalimentario de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay (ABPU) puso en marcha un GPS para los agroalimentos.

Aunque no se trata estrictamente del sistema de geolocalización con el que la gran mayoría asocia la sigla, su objetivo no es muy diferente.

El Grupo de Países Productores del Sur -a ese GPS nos referíamos- nació con el objetivo de dejar en claro en los principales foros internacionales la importancia estratégica de los países de la región en el abordaje de desafíos globales como la seguridad alimentaria mundial y el cambio climático. Y para eso, nada mejor que definir el camino a recorrer.

“Sudamérica cumple -y cada vez lo hará más-, un rol crucial a la hora de abastecer la creciente demanda mundial de alimentos. Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay representan el 30% de las exportaciones netas de alimentos al mundo, utilizando prácticas agropecuarias sustentables con el medioambiente. Pero el potencial productivo de la región deberá superar varios desafíos para consolidarse y crecer. Por ello, GPS busca contribuir a la integración de los países de la región (ABPU) y su proyección internacional”, explica Nelson Illescas, flamante Director de Contenidos y Comunicación de GPS.

Tras 16 años en el Instituto para las Negociaciones Agrícolas Internacionales (INAI), el abogado especialista en Derecho internacional y negociaciones agroindustriales y ambientales, se sumó a GPS.

Misión

En diálogo con Trade News, Illescas dice que la misión de GPS desde su creación ha sido promover el desarrollo sostenible del agronegocio en los países ABPU, fomentando la integración sudamericana y contribuyendo a su posicionamiento internacional, con el fin de generar información y análisis de los escenarios internacionales y regionales en materia agroalimentaria.

“Es muy importante articular la estrategia de posicionamiento global del agronegocio de ABPU con una perspectiva regional. Fortalecer el diálogo público-privado en las respectivas áreas de interés, dentro de cada país y entre los miembros del GPS. Difundir información e ideas a través de la promoción, organización y participación en foros nacionales, regionales e internacionales. Y además, brindar apoyo técnico a las autoridades gubernamentales en negociaciones comerciales internacionales y ambientales”, agrega.

Miembros y estructura

¿Quiénes integran GPS? Illescas indica que la red del GPS está organizada en:

  • Un Comité de Coordinación Regional con representantes de cada país, que define la política y los medios de acción
  • Un Consejo Asesor, compuesto por especialistas reconocidos de los países de la región, para actualizar las estrategias y actividades a desarrollar
  • En cada país hay un Foro Nacional que discute y contribuye a la agenda de trabajo.

Luego añade que la red se expandió gradualmente, sumando nuevas entidades y especialistas de los cuatro países, y fortaleciendo los vínculos con autoridades de organizaciones nacionales e internacionales, actores políticos y entidades privadas de terceros países.

Vista de la línea de producción y empacado del frigorífico Friar, en Reconquista (Santa Fe).

En el caso de la Argentina, por ejemplo, en la lista de miembros figuran CREA (Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola); Aapresid (Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa); Acsoja (Asociación de la Cadena de la Soja Argentina); Argentrigo (Asociación Argentina de Trigo); Asagir (Asociación Argentina de Girasol); Barbechando; Carbio (Cámara Argentina de Biocombustibles); CARI (Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales); Casafe (Cámara de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes), CIARA-CEC (Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina-Centro Exportador de Cereales); Ciafa (Cámara de la Industria Argentina de Fertilizantes y Agroquímicos); Coninagro (Confederación Intercooperativa Agropecuaria), FADA (Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina), Producir Conservando, SRA (Sociedad Rural Argentina), Bolsa de Cereales de Buenos Aires y Bolsa de Comercio de Rosario, entre otros.

En Brasil, ABAG (Asociación Brasileña de Agronegocios); Fundación Getulio Vargas y Fiesp (Federación de Industrias de San Pablo). En Paraguay, UGP (Unión de Gremios de la Producción) y el Instituto de Biotecnología Agrícola (Inbio). En Uruguay, la Cámara Mercantil de Productos del País, CURI (Consejo Uruguayo para las Relaciones Internacionales), Unión de Exportadores del Uruguay, Asociación Cultivadores de Arroz y la Asociación Rural del Uruguay.

GPS plus

Cuando se le pregunta por los principales desafíos que tendrá como Director de Contenidos y Comunicación de GPS, Illescas responde que el trabajo realizado durante los primeros años de vida de la iniciativa, permitieron su consolidación como referente en los temas de la agenda internacional de comercio agroindustrial en Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.

“Se han realizado importantes contribuciones al desarrollo del agronegocio, la integración regional y el posicionamiento internacional de los sistemas alimentarios de nuestros países. Estos logros se deben a la capacidad del Grupo para reflexionar, desde una perspectiva técnica y regional, buscando también alianzas con terceros países que puedan ser de interés (GPS plus), sobre los temas de la agenda global y para realizar contribuciones a los negociadores y otras autoridades de los respectivos países”, comenta.

A continuación destaca que los esfuerzos desarrollados por los miembros del GPS en los últimos dos años han contribuido a mejorar y dar sustancia al diálogo público-privado, además de generar una cooperación positiva con diversos interlocutores.

“A pesar de todo eso, tenemos en claro que los desafíos en términos de acceso a los mercados internacionales son cada vez más exigentes y aún queda un largo camino por recorrer. Por eso, la Red de GPS continuará su consolidación, junto con el fortalecimiento del valioso proceso de cooperación entre las instituciones agroalimentarias de los cuatro países y con los respectivos gobiernos. Ahí es donde espero poder hacer mi aporte, trabajando en un dialogo fluido entre los diversos actores. En lo inmediato, uno de los desafíos principales, es articular las posiciones de cuatro países que pueden tener intereses muy divergentes, según la agenda del momento. Otra de las cuestiones es estar siempre actualizado, frente a una agenda profundamente dinámica”, añade.

Reconstrucción

¿Por qué es relevante el trabajo de iniciativas como GPS? Illescas lamenta que en los últimos años se haya producido un “desmantelamiento de las capacidades de análisis y negociación tanto en el ámbito público como en el privado”. Y atribuye eso a diversos factores: desde el estancamiento de los procesos de negociación a nivel multilateral y las diferentes formas de negociar de cada gobierno, hasta las urgencias de la vida cotidiana, dice.

“El problema es que las discusiones siguen dándose, en diversos foros y de diversa manera. Y el sector necesita poder estar presente”, advierte.

Y enfatiza que es precisamente en ese contexto en el que GPS se convierte en un activo muy valioso tanto para el sector privado como para el público.

“Para el sector privado, GPS ofrece un espacio donde se mantiene viva la discusión sobre temas relevantes, con debates y documentos que permiten estar informados y preparados para cuando los procesos se dinamizan. Para el sector público, GPS sirve como una contraparte que facilita canalizar las inquietudes más relevantes del sector, actuando como un vehículo de comunicación y coordinación”, concluye.


Imagen de portada: Gerd Altmann en Pixabay