La Prefectura Naval y la Administración General de Puertos, en tanto concesionaria del mantenimiento de la vía navegable troncal, coordinaron las tareas de liberación del sistema tras la colisión del buque EN MAY contra uno de los pilotes del puente Bartolomé Mitre del Complejo Zárate-Brazo Largo, en la noche del 28 de enero.

La naviera contrató a una empresa especializada en maniobras de alta complejidad para remolcar y separar al buque del puente. Desde la AGP indicaron que activaron el Plan Nacional de Emergencia de la VNT, asistiendo a Prefectura Naval en las distintas medidas tomadas y análisis de la seguridad de la navegación.

Como parte del mismo, se realizan controles preventivos en caso de derrames. “Por ahora no se produjeron”, indicaron desde la AGP.

Hasta ahora, traza alternativa

Tras la suspensión de la navegación por el bloqueo decidido, la navegación se realizó (cuando el porte de los buques lo permitió) por la traza alternativa del el Río Paraná Guazú-Bravo-Talavera, sobre la que AGP realizó durante 2023 batimetrías y distintas mejoras que permitieron una navegación segura para buques de menor envergadura.

Tal vez este incidente impulse una rápida decisión por oficializar la traza hasta ahora alternativa, tal como vienen sugiriendo distintos expertos, en línea con un consenso generalizado por parte de los usuarios de la VNT.

Incógnitas

Sucede que el incidente, más allá de la inevitabilidad del mismo, abre una serie de incógnitas sobre la traza principal.

Fuentes especializadas comentaron respecto de “un problema del que no habla nadie: para esas cargas antigravitatorias, los puentes no están preparados”.

“En esta colisión, el buque venía en lastre (se dirigía a San Lorenzo a cargar), es decir, con una gran masa de agua en el pique de proa, la cual se drenó en segundos por el tamaño del rumbo en el casco, e inmediatamente se generó una enorme fuerza ascendente que busca elevar la proa, razón por la que se clavó bajo el tablero de hormigón de la columna, haciendo fuerza hacia arriba”, indicaron.

Más complejidad

Otro dato de coyuntura agrega más complejidad a esta situación que acarrea pendientes.

Sucede que en el marco del cambio de Administración, y los fuertes ajustes instrumentados en sus distintos estamentos, trascendió que los recortes presupuestarios afectarían el pago de las horas extra a los funcionarios de la Subsecretaría de Puertos y Vías Navegables, dependencia a cargo de la confección de las planillas de profundidades mínimas diarias.

Al margen de que la cartera aguarda el nombramiento de su titular (o definiciones respecto de su destino, tras la absorción del área de Infraestructura, de la que depende, por parte del Ministerio de Economía, lo que podría derivar en una eventual reestructuración, por ejemplo, convirtiéndose en una Dirección Nacional en lugar de Subsecretaría), la tarea de información diaria, durante los fines de semana y feriados podría verse afectada si no se reconocen las horas extra.

Consecuencias

De no contar con esta información al día, la Prefectura Naval se guiaría para las autorizaciones con la última planilla oficial emitida.

Fuentes del practicaje advirtieron sobre las consecuencias de esta situación: “Podría ponerse en riesgo la navegación, por un lado, e implicar también un perjuicio económico y merma de ingresos porque los buques deberán cargar con menos calado por no contar con la información correcta del día”.

Los accidentes son imponderables. La indefinición es negligencia.