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Seguimos con mucho interés los trabajos -excelentes por cierto-  sobre el puerto de Buenos Aires, su futuro, su destino y su administración.

No hay duda que estas cuestiones implican decisiones trascendentales en temas como la matriz económica, el comercio exterior o la geopolítica de nuestro país, y en particular de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Como operadores cotidianos en importación y exportación, que prestan servicio a las pymes, vemos que la actividad portuaria sufre un deterioro continuo de sus reglas de funcionamiento.

Sin desconocer la capital trascendencia de las reglas macro de la futura licitación, proponemos detenernos en la normativa que tutelará la operatoria diaria de los usuarios del puerto de Buenos Aires, haciendo especial hincapié en las pymes que, por su volumen de operaciones, no tienen  posibilidad de negociación ante los concesionarios.

Puntos críticos

Esa  debilidad en la relación con “el puerto” es un factor que entorpece y dificulta cualquier política que se encuentre orientada a potenciar la presencia exportadora de este sector. Enumeramos algunas cuestiones al respecto:

  • Determinación realista del plazo de forzoso.
  • Rol del Estado y en particular de AGP, en su función de garantizar la prestación de un servicio público que favorezca la operación de los usuarios.
  • Método de obtención de turnos dinámico y accesible para el retiro de mercaderías a plaza.
  • Régimen tarifario claro único y público.
  • Determinación clara de los extra costos y adicionales permitidos por la autoridad de control.
  • Revisión técnica periódica de las innovaciones para que el concepto “fuera de medida o de norma” de los contenedores no genere costos extraordinarios que se perpetúan en el tiempo.

Este listado, no excluyente de otras cuestiones que a diario debe afrontar sobre todo el operador de pequeño y mediano porte, deberá tenerse en cuenta en el nuevo pliego licitatorio, porque quedó claro en estos años que aquello que no está específicamente establecido, ha jugado en contra del usuario.

Operaciones nocturnas y HC

Durante años se denunció que el plazo para el retiro directo a plaza resulta insuficiente si se mide en el tiempo real de la operación. Resulta claro que, en una importación, el retiro a plaza de contenedores a la medianoche o madrugada no se corresponde con la infraestructura de nuestra economía y el factor laboral, de costos, de seguridad y de depósitos intermediarios para la entrega a su destino, generan costos distorsivos y una operación disfuncional.

 Tampoco parece razonable pagar los costos de las terminales portuarias para luego recibir la factura y tomar conocimiento de los cargos que ya se abonaron o seguir considerando fuera de medida, con cargos exorbitantes, a los contenedores HC (high cube), los de uso más frecuente en la actualidad que, como señalamos, la inadecuada revisión técnica llevó a perpetuar lo excepcional con un sobrecosto inaceptable.

Necesitamos una AGP más presente, que verifique la ecuación prestación-cobro en forma aleatoria y permanente asegurando (tanto hoy como en la operación portuaria de la futura licitación) que el objetivo de concesionar un servicio público tienen como finalidad principal  favorecer la operación del usuario para afianzar el desarrollo del comercio exterior, por sobre los recursos que le puedan ofertar los operadores concesionarios del mismo.

El pliego licitatorio debe ser sensible y específico en todas estas cuestiones que darán seguridad jurídica e igualdad de trato a los pequeños operadores, que en definitiva, son la enorme mayoría silenciosa. 

Debatirlo, a través de las entidades que reúnen a los distintos actores de la vida portuaria es nuestro derecho y obligación. Es deber de las autoridades crear las condiciones para que dicho debate se lleve a cabo en forma amplia, seria y transparente.


Los autores son integran las empresas Quality Comex SRL y del Estudio Fernández Galardo SA, y participan de comisiones de comercio exterior en diversas cámaras empresarias.