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Con 28 pies de carga efectiva en los buques que salen por el sistema de navegación troncal, limitada por la bajante más profunda de los últimos 77 años en el río, los productores, industriales, exportadores, agentes marítimos y puertos elevaron su preocupación al subsecretario de Puertos, Vías Navegables y Marina Mercante, Leonardo Cabrera.

El concesionario venía realizando tareas de emergencia sobre las tolerancias técnicas del sistema, que permitía embarques con calados de entre 30 y 31 pies. Luego, una orden oficial (orden de servicio n° 128) indicó suspender estas tareas. Pero los usuarios advierten que el sistema se está “comiendo” los márgenes de tolerancia de los dragados normales previos a la interrupción de las obras de adecuación.

Las principales cámaras que representan a los protagonistas del transporte, la logística y el comercio internacional por la hidrovía explicaron las consecuencias de la decisión oficial.

Gravedad extrema

“La situación hídrica actual es de una gravedad extrema. Estamos ante una bajante histórica que no se sabe cuándo cesará”, explicaron, tras argumentar que en tal sentido el Gobierno decidió la emergencia hídrica a través del decreto 482/21, que instruyó a que “arbitren los medios necesarios para garantizar la navegación y el acceso a los puertos”.

Las entidades reclamaron retomar las tareas de dragado de manera “imperiosa”, justamente para mantener la navegación y, sobre todo, debido a que en mucho de los casos “el acceso a los puertos está comprometido y en otros está en riesgo”.

“El Estudio de Impacto Ambiental (EIA) que presentó el concesionario en 2009 ante esa Subsecretaría, y que fue aprobado, se define que un calado navegable de 36 pies conlleva a una profundidad del lecho de 38 pies; que se operó durante más de 10 años sin observaciones; que no hubo denuncias por afectación al Medio Ambiente, y en ese período no se han generado impactos ambientales identificados por las autoridades, ni por terceros damnificados o auditorías ambientales de Organismos Oficiales o de ONG”, explicaron.

Durante el primer semestre de 2021, los volúmenes dragados fueron más de un 48% inferiores a lo dragado en el mismo período entre 2018 y 2020. “De acuerdo a la información resultante de los calados de los buques que han salido al Océano sin contingencias durante 2020 y 2021, se puede afirmar que la vía Navegable tiene un calado navegable del orden de los 31 pies con las tolerancias que están dentro del rango técnico de ejecución de la operación de dragado”, ampliaron.

Encarecimiento

Debido a esta restricción, la cadena logística se encarece por la necesidad de completar los buques en el sur de Buenos Aires, lo que incluye un mayor movimiento de camiones, con el consabido impacto económico, ambiental y en la infraestructura.

“Creemos que es indispensable y urgente retomar la metodología de dragado de la vía navegable, tal como especifica el Contrato de Concesión y como se venía haciendo hasta su reciente interrupción, para no afectar seriamente las exportaciones y, consecuentemente, el ingreso de divisas al país”, explicaron, tras agregar que “no existen elementos objetivos ni contundentes para una decisión tan drástica”.

Los firmantes son Sara Gardiol (Confederación de Asociaciones Rurales de Santa Fe); Jorge Chemes (Confederaciones Rurales Argentina); Martín Berardi (Cámara Argentina del Acero); Gustavo Idígoras (Cámara de la Industria Aceitera-Centro de Exportadores de Cereales); Daniel Funes de Rioja (Unión Industrial Argentina); Luis Zubizarreta (Cámara de Puertos Privados Comerciales); Daniel Nasini (Bolsa de Comercio de Rosario); Adrián Milisenda (Cámara de Actividades Portuarias y Marítimas); Tomás Rigoberto Layus (Sociedad Rural de Rosario); Adrián Caramuto (Cámara de Comercio, Industria y Servicios de San Lorenzo y su zona); Julio Delfino (Centro de Navegación); Carlos Hoyle (Centro Marítimo Rosario); Enrique Mantilla (Cámara de Exportadores), y Carlos Cristini (Foro Regional Rosario).

El documento

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