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Las empresas argentinas que representan a los armadores extranjeros que operan los distintos tipos de buques que realizan el comercio exterior en el país (de línea, graneleros, Ro-Ro, etc) empatizaron con el reclamo de los trabajadores esenciales que reclaman ser considerados prioritarios en el plan nacional de vacunación contra el Covid-19, pero advirtieron sobre las consecuencias que derivaron de estos planteos.

Los reclamos encabezados por los distintos gremios marítimos y fluviales, a los que se sumaron además los del personal aduanero, entre otros que se realizan desde el comienzo de la pandemia, provocaron interrupciones en las cadenas de abastecimiento y en la logística de exportación, incrementando los costos operativos por incumplimientos, sin mediar un conflicto gremial-empresario.

El Centro de Navegación destacó que esta situación conllevó al incumplimiento de “cientos de operaciones de importación y exportación” que se realizan por los puertos argentinos, involucrando “aproximadamente 465 barcos que quedaron esperando en muelle, o bien fondeados en nuestras vías navegables o zonas de espera”.

“En otros casos –continuaron– se debieron cancelar escalas y operar en Montevideo o puertos del sur de Brasil, en perjuicio de todos los argentinos (trabajadores y empresas)”.

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La trascendencia del transporte fluvial y marítimo en el comercio exterior sólo puede medirse por el alcance que tiene: más del 80% de las operaciones dependen de los barcos.

“Entre los buques que no pudieron completar sus operaciones, se incluyen muchos que transportan cargas esenciales para la lucha contra la pandemia del Covid-19 y otros de transporte de hidrocarburos y derivados; lo que atenta contra el abastecimiento y soberanía energética de todos los argentinos”, explicaron desde el Centro de Navegación.

465
Buques afectados entre diciembre y mayo por medidas de fuerza gremial
4
Días de paro en mayo por el reclamo de vacunas
150
Millones en divisas que se perdieron

“Comprendemos la necesidad de todos los trabajadores, pero enfatizamos que las medidas adoptadas no resultan adecuadas y generan un daño irreparable. Tan solo en cuatro días de paro, se han registrado pérdidas en divisa por aproximadamente US$ 150 millones en concepto de demoras, extra costos para nuestras exportaciones e importaciones –los que son absorbidos finalmente por nuestros productores y consumidores– y pérdida de ingresos directos por servicios de remolques, practicaje, amarre, Hidrovía y otros, que dejaron de ingresar a empresas nacionales”, subrayaron.

Las empresas argentinas que prestan estos servicios de representación ante las autoridades de los buques extranjeros –los agentes marítimos– manifestaron que la reiteración de estos hechos “nos revela ante el mundo como un país imprevisible y poco confiable para efectuar inversiones y aumenta los costos de nuestro comercio exterior, con pérdidas de actividad y competitividad para la producción nacional y de puestos de trabajo; y también para el Estado Nacional y las provincias, que ven comprometido el desarrollo de sus puertos y el ingreso de cifras millonarias, en divisa”.

Desde el Centro de Navegación remarcaron la necesidad de que las autoridades intervengan para evitar “la persistencia del conflicto con nuevos paros a futuro y con ello garantizar la continuidad del flujo del comercio exterior argentino, actividad declarada como esencial en el marco de la lucha contra la pandemia y sostén fundamental de nuestra economía nacional y del trabajo de todos los argentinos que tanto necesitamos cuidar para salir adelante en estos tiempos de apremiante crisis”.