Con un reclamo válido y una acción comprensible y cuestionable a la vez, cada vez son más los gremios que realizan medidas de fuerza para lograr una manifestación del Gobierno en relación con el orden de prioridad en la campaña de vacunación contra el Covid-19.

El planteo sindical no es excluyente de los trabajadores: no hay cámara empresaria que no haya realizado el mismo pedido a las autoridades. En el ámbito del comercio exterior, esencial desde el día 1, las federaciones y cámaras pidieron especial atención al Gobierno para evitar que la cadena de suministros de insumos internos y de negocios internacionales que generan divisas se interrumpa.

No obstante, para algunos sindicatos, el recurso al paro no deja de ser una acción para legitimar liderazgo frente a sus bases.

Días atrás desde el Consejo de Cargadores y el Centro de Navegación advirtieron sobre los riesgos y las pérdidas económicas que generan las medidas de fuerza en un entorno de crisis económica y sanitaria como la actual.

Viernes 18

Ahora, una nueva medida de fuerza por 24 horas se anunció para este viernes 18 de junio, convocada por la Impaci (Intersindical Marítima, Portuaria y Afines del Cordón Industrial), con eje en las exportaciones del polo agroindustrial santafesino.

Las cámaras empresarias marítimas y portuarias volvieron a manifestarle al Gobierno su honda preocupación por este modo de exigir ser incluidos como grupos prioritarios en la campaña de vacunación.

“Estamos convencidos de la necesidad de incorporar a todo el personal portuario y embarcado en dicho plan de vacunación, tal como lo hemos expresado en diferentes notas debido a que es una actividad esencial que ha continuado trabajando durante toda la pandemia. Nos parece que detener la actividad en forma total en este momento no es razonable”, expresaron la CPPC (puertos privados), Capym (actividades portuarias y marítimas de la zona de Rosario), Ceslaa (servicios de lanchas), el Centro Marítimo de Rosario, Cadecra (empresas de control) y el Centro de Navegación.

“El Gobierno pide más exportaciones, y necesita las divisas para comprar las vacunas. Estos paro es un reclamo al Gobierno, pero frena el proceso de llegada de vacunas mientras mantiene de rehenes a los empresarios” que traen las divisas con sus exportaciones, reflexionó un directivo.

Accionar consolidado

Así, se consolida el accionar de frenar las cadenas comerciales sin mediar conflictos laborales. Es decir, se afecta los negocios de las empresas para que tome nota el Estado.

A los cientos de miles de dólares diarios que se pierden, se acumulan otros tantos por las demoras escalonadas que, encima, se profundizan por los efectos de la bajante en el río Paraná.

Y bajo el paraguas de la “solidaridad sindical”, varios gremios marítimos que ya habían participado de acciones de fuerza durante mayo (paros que fueron levantados tras una comunicación del Gobierno de que serían considerados prioritarios en la vacunación una vez cumplida la etapa de la población de riesgo) vuelven ahora a parar para prestar al reclamo de una Intersindical que agrupa al personal de vigilancia, los serenos de los buques, los recibidores de granos, trabajadores de carga y descarga y gastronómicos, entre otros.

Son en su mayoría todos trabajadores esenciales, con mayor o menor grado de vinculación directa con el comercio exterior.

“El pueblo trabajador constituye un actor fundamental del aparato productivo. Este mismo pueblo trabajador ha demostrado su compromiso con la Patria al continuar poniendo su fuerza de
trabajo a disposición de la economía de nuestro país aun exponiendo su salud y la de sus familias”, expresa el comunicado de Impaci tras agregar que “han sido prudentes”, y que entienden que “la llegada de vacunas y el orden de prioridades en su inoculación nos demandaba ser pacientes y seguir poniendo el hombro en beneficio del colectivo”.

Solidaridad

Pero: “El contexto actual, con la llegada de vacunas en forma constante y el ostensible avance de los planes de vacunación sobre la población general, demanda que alcemos nuestras voces en aras de hacer realidad nuestro legítimo reclamo”.

Como otros, señalan también el envío de notas y las reuniones mantenidas. “A la fecha no hemos obtenido respuestas ni soluciones concretas”, repiten.

Contexto difícil para la política sindical que entiende la empatía como debilidad y la paciencia como tibieza.

El viernes 18, un nuevo paro por 24 horas afectará al comercio exterior argentino. “De acuerdo a sus resultados y las conductas que desplieguen los poderes que están en condiciones de resolver el conflicto, se irá analizando y resolviendo acerca de su suspensión, continuidad, profundización y/o extensión geográfica”, advierten, no sin antes llamar a ampliar la acción “solidaria” a los trabajadores “que se desempeñan en la actividad fabril, de comercio, sanitaria y de servicios”.


Foto: Impaci