Hubo un tiempo en que la “soja a US$ 600” fue el mito fundacional del renacer económico argentino. El 2025, en cabmio, se explicará en los libros de historia económica por otro fenómeno: la tracción a sangre del volumen.
El Indec difundió su informe técnico de cierre de año donde se destaca que el comercio exterior argentino vivió una temporada de récords físicos: lo que faltó de precio se compensó en creces con las cantidades.
Según el reporte oficial, el índice de cantidades exportadas creció un 10% en el acumulado anual , alcanzando el nivel más alto de la última década. La maquinaria exportadora no se detuvo y facturó US$ 87.077 millones (+9,3% interanual) , a pesar de que los precios internacionales jugaron levemente en contra (-0,6%).
La revancha de los términos del intercambio
El dato que probablemente se festeje en el Ministerio de Economía es el “efecto precio” cruzado. Si bien lo que vendemos valió un poco menos, lo que compramos se abarató mucho más. Los precios de las importaciones cayeron un 4,5% en 2025 , lo que mejoró los términos del intercambio un 4%.
¿Cuánto vale esa mejora? De acuerdo con el Indec, esa ganancia teórica fue de US$ 3509 millones. Es decir, ese fue el ahorro de divisas que el país obtuvo simplemente porque los insumos y bienes de capital importados bajaron más de precio que los granos y combustibles que exportamos.
Importaciones: el salto de la recuperación
Del lado de las compras, el 2025 fue el año del rebote. Las cantidades importadas saltaron un 30,5% frente a 2024. Lejos de ser un festival de consumo, la lupa sobre los rubros muestra una recomposición del tejido productivo:
Bienes de Capital (BK): +45,1% en cantidades.
Vehículos (VA): +110%.
Bienes Intermedios (BI): +10,1%.
Este mayor flujo de compras externas (US$ 75.791 millones en valor, +24,7%) convivió con un superávit comercial robusto de US$ 11.286 millones, demostrando que la apertura no drenó las reservas gracias a la performance exportadora.
Un cuarto trimestre a todo vapor
El final de año no mostró signos de fatiga. En el cuarto trimestre, las cantidades exportadas aceleraron aún más, marcando un alza interanual del 16,1%, impulsadas por la cosecha fina y la energía. Los Combustibles y Energía (CyE) fueron la estrella del período con un salto del 31,6% en volumen , seguidos por los Productos Primarios (PP) con un 66,8%, cifras que explican por qué la balanza se mantuvo positiva.
En definitiva, la foto del Indec muestra un comercio exterior que en 2025 traccionó por volumen: se movieron más contenedores, se llenaron más bodegas y, gracias a que el mundo nos vendió más barato, las cuentas cerraron con saldo a favor.
















