La inteligencia artificial (IA) podría generar un aumento de 37% en el comercio mundial hacia 2040, y un crecimiento del 13% en el PBI global.
Los datos surgen del World Trade Report 2025, que la Organización Mundial del Comercio (OMC) presentó esta semana.
Las simulaciones del informe anual de la OMC sugieren que las reducciones de costos comerciales y las ganancias de productividad impulsadas por la IA podrían traducirse en aumentos del comercio mundial y de la renta real. Sin embargo, advierte que el impacto de la IA en el crecimiento inclusivo dependerá críticamente de cómo se aborde la brecha digital y de cómo se difunda la tecnología a nivel global.
La IA está transformando la economía mundial. Tal como ocurrió con tecnologías anteriores -como la electricidad o internet-, la IA tiene el potencial de cambiar la manera en que se producen, intercambian y consumen bienes y servicios. Su trayectoria futura es incierta, pero plantea cuestiones críticas sobre el papel del comercio en el crecimiento inclusivo: podría impulsar la innovación y la convergencia de ingresos, o profundizar las brechas económicas y tecnológicas, señalan los especialistas de la OMC.
Motor de crecimiento
El informe plantea que la IA puede ser un motor de crecimiento inclusivo liderado por el comercio, siempre que se invierta en políticas habilitantes y exista cooperación para evitar la fragmentación regulatoria, y postula que un sistema multilateral basado en reglas, con la OMC en el centro, es esencial para que los beneficios se compartan ampliamente.
“La IA podría favorecer un crecimiento más inclusivo a través del comercio, pero su adopción no es uniforme: se concentra en grandes empresas urbanas y digitalmente conectadas, sobre todo en economías de altos ingresos. Aunque la IA puede mejorar la productividad de muchos trabajadores, también desplaza a otros al automatizar tareas u ocupaciones”, explica el documento.
Se detalla además que segmentos clave de la cadena de suministro de IA -como la fabricación de semiconductores y la infraestructura de centros de datos- están dominados actualmente por un pequeño número de empresas y economías, y que esa concentración supone riesgos para el acceso equitativo. Entonces, se destaca el papel del comercio y de políticas que diversifiquen las cadenas de suministro y fomenten una participación más amplia.
El comercio permite que economías sin fuertes capacidades internas en IA accedan a bienes y servicios habilitadores de la IA, como materias primas, que son vitales para su participación en la cadena de valor y para evitar una mayor ampliación de la brecha digital global. En 2023, el comercio mundial de bienes habilitadores de IA alcanzó 2,3 billones de dólares, señala el estudio.
Acelerador
“El comercio acelera la difusión del conocimiento.” El análisis de la OMC muestra que las economías más abiertas al comercio experimentan mayores derrames de innovación: un aumento del 10 % en el comercio de servicios digitales transfronterizos se asocia con un incremento del 2,6 % en las citas de patentes de IA entre países (cuando una patente hace referencia a otra en la protección de derechos de propiedad intelectual).
La IA puede crear nuevas oportunidades para economías ricas en recursos -como minerales críticos o energía- necesarios para la infraestructura de IA, señalan. Y a continuación, agregan que para aprovechar esas oportunidades, se requieren inversiones específicas en infraestructura digital y en capacitación, así como políticas habilitantes.
Puntos destacados
El reporte destaca que la incorporación de la IA ofrece oportunidades para el comercio y el crecimiento:
- Reducción de costos comerciales: la IA ya mejora la eficiencia en aduanas, cadenas de suministro, traducción, inteligencia de mercado y cumplimiento normativo, especialmente para las pymes.
- Impulso a la productividad: estudios muestran ganancias en sectores como soporte al cliente, consultoría y desarrollo de software.
- Impacto en el comercio mundial: simulaciones de la OMC prevén que para 2040 el comercio global crecería entre 34 % y 37 %, con un aumento del 42 % en servicios digitales (incluyendo los basados en IA). El PBI mundial aumentaría entre 12 % y 13 %.
- Distribución de beneficios: si no se reduce la brecha digital, las economías de ingresos altos obtendrían ganancias muy superiores. Pero con inversiones en infraestructura digital, los beneficios se distribuyen más equitativamente, favoreciendo también a las economías de ingresos bajos y medios.
- Desigualdad laboral: la sustitución de tareas por IA reduciría ligeramente la prima salarial de los trabajadores calificados (-3 a -4 %), con un efecto moderado en la desigualdad.
















