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Como todo lo que ocurrió durante este año, la edición 2020 del tradicional Informe de Competitividad Global que elabora el Foro Económico Mundial  (WEF por sus siglas en inglés), será especial. Esta vez, el trabajo mide qué países están mejor preparados para la recuperación tras la pandemia y para la futura transformación económica.

En el trabajo se examina el modo en que la recuperación de la crisis generada por el Covid-19 puede crear sistemas económicos productivos, sostenibles e inclusivos.

¿Cuáles son los países que gestionaron el impacto de la pandemia con mayor eficacia? Aquellos con economías digitales avanzadas, redes de seguridad social consolidadas y sistemas sanitarios robustos, dice el informe publicado casi un año después de que el virus comenzara su expansión provocando una “profunda recesión económica que sigue teniendo graves consecuencias económicas y sociales”.

Ningún país fue inmune al coronavirus, pero está claro que el impacto en sus economías y ciudadanos –y su recuperación- ha sido diferente.

Desde el WEF señal que a medida que la economía mundial se va recuperando, existe la oportunidad de que los países adopten un enfoque que vaya más allá de un retorno ceñido al crecimiento.

La edición especial del Informe de Competitividad Global de 2020: Cómo avanzan los países en la senda hacia la recuperación, esboza una serie de prioridades relacionadas con la recuperación y la reactivación, evalúa los elementos que ayudaron a los países a gestionar más eficazmente la pandemia y ofrece un análisis de los países que están más preparados para una transformación económica orientada a unos sistemas que conjuguen objetivos relativos a “la productividad, las personas y el planeta”.

Crecimiento de corto plazo vs. prosperidad de largo plazo

“El Foro Económico Mundial alienta desde hace tiempo a los responsables políticos a que amplíen su enfoque más allá del crecimiento a corto plazo en pos de la prosperidad a largo plazo. Este informe expone con claridad las prioridades necesarias para lograr que las economías sean más productivas, sostenibles e inclusivas a medida que vayamos saliendo de la crisis. Es muy sencillo, la trascendencia de la transformación de nuestros sistemas económicos no podría ser mayor”, dijo Klaus Schwab, fundador y presidente del WEF.

Por este año, la organización dejó de lado las clasificaciones del Índice de Competitividad Global en el que se hacen evaluaciones comparativas entre las economías analizadas luego de evaluar varios aspectos, como el marco institucional, la infraestructura y estabilidad macroeconómica, y la calidad de índices como salud y educación, el sistema financiero, el tamaño del mercado, y la capacidad de innovación, entre otros.

En la última edición con esas mediciones, la de 2019, la Argentina calificó en el puesto 83 sobre 141 economías evaluadas.

Mayor resiliencia

¿Qué aspectos de la competitividad hicieron que una economía fuera relativamente resiliente durante la pandemia?

  • Los países con economías digitales avanzadas y competencias digitales han obtenido mejores resultados a la hora de mantener su actividad económica mientras sus ciudadanos trabajaban desde casa. Los Países Bajos, Nueva Zelanda, Suiza, Estonia y los Estados Unidos han logrado buenos resultados en esta medida.
  • Los países con redes de seguridad económica robustas, como Dinamarca, Finlandia, Noruega, Austria, Luxemburgo y Suiza, pudieron ayudar a quienes no podían trabajar. Asimismo, los países con unos sistemas financieros consolidados, como Finlandia, EE.UU., los Emiratos Árabes Unidos y Singapur, pudieron ofrecer créditos a las pymes con mayor facilidad, con el fin de ayudarles a evitar la quiebra.
  • Los resultados de los países que planificaron e integraron con éxito políticas sanitarias, fiscales y sociales, entre ellos, Singapur, Suiza, Luxemburgo, Austria y los Emiratos Árabes Unidos, han sido relativamente mejores en lo que respecta a la mitigación de los efectos de la crisis.
  • Algunos indicios sugieren que los países con experiencia previa en epidemias de coronavirus (por ejemplo, SARS), tenían mejores protocolos y sistemas tecnológicos (por ejemplo, la República de Corea y Singapur) y fueron capaces de contener la pandemia mejor que otros.

Economías avanzadas

¿Cómo cambió el sentimiento empresarial durante la crisis? De acuerdo con lo relevado por el informe del WEF, en las economías avanzadas, los líderes empresariales observaron un aumento de la concentración del mercado, un marcado descenso en la competencia de servicios, una reducción de la colaboración entre las empresas, y menos trabajadores cualificados disponibles en el mercado laboral a medida que se aceleraba el paso al trabajo digital.

Como aspectos positivos, los líderes observaron una mayor respuesta al cambio por parte de los gobiernos, una mejora de la colaboración dentro las empresas y un aumento de la disponibilidad de capital de riesgo.

El mundo emergente

Por su parte, en los mercados emergentes y las economías en desarrollo, los líderes empresariales percibieron un aumento de los costos empresariales relacionados con la delincuencia y la violencia, una merma de la independencia judicial, una mayor reducción de la competencia, así como un crecimiento del dominio del mercado y un estancamiento de la confianza en los políticos.

A su vez, manifestaron opiniones positivas sobre la respuesta de los gobiernos al cambio, la colaboración dentro de las empresas y la disponibilidad de capital de riesgo. Asimismo, percibieron un aumento de la capacidad para atraer talento, propiciado, en parte, por el mercado laboral más digital.

“Durante estos momentos de profunda incertidumbre, la crisis sanitaria y la desaceleración económica han impuesto un replanteamiento fundamental del crecimiento y su relación con sus efectos para las personas y el planeta. Los responsables políticos tienen una oportunidad extraordinaria para aprovechar el momento y definir unos sistemas económicos nuevos que sean muy productivos y, al mismo tiempo, impulsen la prosperidad común y la sostenibilidad medioambiental”, opinó Saadia Zahidi, directora general del WEF.

De cara al futuro

¿Cuáles son los imperativos de una futura transformación económica? El informe considera algunas vías para la recuperación y la transformación en cuatro ámbitos: el entorno posibilitador, el capital humano, los mercados y la innovación.

  • Transformar el entorno posibilitador. El trabajo recomienda que los gobiernos den prioridad la mejora de la prestación de servicios públicos, planifiquen la gestión de la deuda pública y amplíen la digitalización. A más largo plazo se recomiendan una fiscalización más progresiva y la actualización de los servicios públicos, así como la creación de infraestructura más verde.
  • Transformar el capital humano. Se defiende una transición gradual de los regímenes de suspensión temporal del empleo a una combinación de inversiones proactivas en nuevas oportunidades en el mercado laboral, una ampliación de los programas de reciclaje y adquisición de nuevas capacidades, y redes de seguridad para ayudar a impulsar la economía. A más largo plazo, los líderes deberían centrarse en mejorar los currículos educativos, reformar la legislación laboral y mejorar el uso de nuevas tecnologías para la gestión del talento.
  • Transformar los mercados. Aunque los sistemas financieros se han vuelto considerablemente más estables desde la última crisis financiera, es necesario que sean más inclusivos, y la creciente concentración del mercado y el aumento de las barreras que afectan a la circulación de mercancías y de las personas corren el riesgo de obstaculizar la transformación de los mercados.

El informe recomienda la introducción de incentivos financieros para que las empresas emprendan inversiones sostenibles e inclusivas, actualizando, al mismo tiempo, los marcos de la competencia y antimonopolio.

  • Transformar el ecosistema de la innovación. Aunque la cultura empresarial ha prosperado en la última década, la creación de nuevas empresas, tecnologías vanguardistas y productos y servicios que desplieguen estas tecnologías se ha estancado.

El documento del WEF recomienda que los países amplíen la inversión pública en I+D y que la promuevan en el sector privado.

Mercados del mañana

A más largo plazo, los países deberían apoyar la creación de los “mercados del mañana” y motivar a las empresas para que adopten la diversidad con el fin de aumentar la creatividad y la adecuación al mercado.

¿Qué países están mejor preparados para la transformación económica? Los conceptos de la transformación económica son relativamente novedosos y los datos son limitados.

Se clasificaron datos de 37 países en función de las 11 prioridades señaladas en el informe y se concluyó que, aunque ningún país está totalmente preparado para la recuperación y la transformación económica, algunos están en mejores condiciones que otros.

El informe calcula que un aumento del 10% en las puntuaciones correspondientes a la preparación podría llevar a un aumento de US$300.000 millones en las cifras del PBI de estos 37 países en su conjunto. Sin embargo, estas prioridades en términos de transformación deberían considerarse a la luz de sus múltiples efectos sobre el crecimiento, la inclusión y la sostenibilidad.

Datos clave

  • Inversiones en infraestructura digital. La transición hacia una economía más verde y más inclusiva debe sustentarse en importantes inversiones en infraestructura, incluyendo la expansión de las redes digitales. En la actualidad, los países más preparados para ello son Dinamarca, Estonia, Finlandia y los Países Bajos.
  • Economía más verde. La ecologización de la economía exigirá la mejora de la infraestructura energética, redes de transporte y compromisos tanto del sector público como del sector privado en relación con la ampliación y el respeto de los acuerdos multilaterales relativos a la protección medioambiental.

Dinamarca, Estonia, Finlandia y los Países Bajos son los países mejor preparados para impulsar la transformación económica a través de la infraestructura. Entre los menos preparados figuran Rusia, Indonesia, Turquía y Sudáfrica.

  • Inversiones a más largo plazo. El aumento de los incentivos con el fin de orientar los recursos financieros hacia las inversiones a más largo plazo en la economía real puede reforzar la estabilidad y ampliar la inclusión. Finlandia, Suecia, Nueva Zelanda y Austria están relativamente mejor preparados que otras economías avanzadas, mientras que EE.UU., actualmente el mayor centro financiero del mundo, figura entre los menos preparados.
  • Una tributación más progresiva. El cambio hacia unos sistemas tributarios más progresivos se perfila como un motor clave de la transformación económica. En esta medida, la República de Corea, Japón, Australia y Sudáfrica logran la mayor puntuación gracias a sus estructuras tributarias progresivas y relativamente bien equilibradas.
  • Ampliación de los servicios públicos. Debería existir una mayor integración entre la educación adecuada para el futuro, la legislación laboral y las medidas de apoyo a los ingresos con el fin de ampliar el nivel mínimo de protección social.

Alemania, Dinamarca, Suiza y el Reino Unido están relativamente mejor preparados que otros países para combinar una protección laboral adecuada con nuevos modelos de redes de seguridad. Sudáfrica, la India, Grecia y Turquía están menos preparados.

  • Incentivos para los mercados del mañana. La incentivación y la ampliación de las inversiones pacientes en investigación, innovación e invención pueden crear nuevos “mercados del mañana” e impulsar el crecimiento.

Finlandia, Japón, los Estados Unidos, la República de Corea y Suecia se perfilan como los mejor preparados para crear los mercados del mañana, mientras que Grecia, México, Turquía y la República Eslovaca son los menos preparados.