La Aduana de los Estados Unidos bloqueó en los últimos meses decenas de miles de importaciones y sólo llegan a destino luego de que los compradores completen los nuevos trámites y permisos dispuestos por el Gobierno, en un escenario conocido por la economía argentina pero ajeno en la nación -hasta ahora- más libre del comercio mundial.
De hecho, las importaciones que no logran contar con el “papeleo” oficial, primero se apilan en los depósitos para luego ser devueltas a origen o, incluso, destruirse.
Cambio radical: fin de la exención “de minimis”
En un duro artículo, el Wall Street Journal resumió los cambios que sufrió el comercio exterior norteamericano que hirieron de gravedad al e-commerce.
El 30 de julio de 2025, Trump firmó una orden ejecutiva suspendiendo el tratamiento de exención arancelaria “de minimis” para todos los países, efectivo desde el 29 de agosto de 2025. La orden citó preocupaciones de seguridad nacional y la necesidad de abordar el flujo de mercancías ilícitas al país.
El cronograma de implementación dio a las empresas y proveedores logísticos apenas 30 días para prepararse para un cambio radical en la importación de millones de paquetes.
Alcance
Durante años, la disposición de minimis permitió que las importaciones de bajo valor (menos de US$ 800) sortearan el despacho aduanero y el pago de derechos. Solo en 2024, aproximadamente 1400 millones de paquetes ingresaron a Estados Unidos bajo esta exención, según datos de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP). El sistema funcionó eficientemente para consumidores y pequeñas empresas, permitiendo el crecimiento del comercio electrónico transfronterizo y manteniendo bajos los costos para las compras internacionales.
En 2025, la orden ejecutiva suspendió la exención de minimis globalmente, lo que significa que cualquier envío a Estados Unidos, sin importar cuán pequeño o de dónde provenga, enfrenta aranceles o cargos de importación fijos.
Paquetes destruidos y caos logístico
Las consecuencias fueron rápidas. UPS, el mayor transportista de paquetería del mundo, comenzó a destruir paquetes que no pudieron pasar la Aduana debido a documentación faltante o incompleta. Miles de envíos están atascados en centros de distribución.
FedEx y DHL enfrentan algunos de los mismos desafíos que UPS. Desde agosto, cuando terminó de minimis y los paquetes pequeños quedaron repentinamente sujetos a impuestos y aranceles, cualquiera que ordenara desde el extranjero fue susceptible a tarifas inesperadas sobre bienes importados.
Impacto en pequeñas empresas y vendedores independientes
Los cambios en las reglas de importación impactaron en emprendedores, pequeños comercios y tiendas independientes dedicados al comercio de envíos de bajo precio y livianos. De hecho, las tarifas de importación sobre determinados artículos igualan o superan el valor de los artículos ordenados.
De esta manera, hoy, vender artículos individuales de bajo costo a Estados Unidos es casi imposible a menos que se envíe en grandes cantidades, se use cumplimiento basado en Estados Unidos o se absorba parte del costo (lo que la mayoría de los pequeños vendedores no pueden permitirse).
La Aduana norteamericana (CBP, en inglés) aumentó significativamente las auditorías en 2025, en tanto que el Departamento de Justicia (DOJ) elevó el “fraude comercial y aduanero”, incluida la evasión arancelaria, al segundo lugar en sus prioridades de aplicación.
















