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Hay buenas noticias en el panorama del comercio global, pero no son parejas ni durarán mucho.

Las perspectivas a corto plazo para el comercio mundial, relativamente positivas, se ven empañadas por las disparidades regionales, la debilidad persistente del comercio de servicios y las demoras en los planes de vacunación, en particular en los países pobres.

Los últimos datos de la Organización Mundial del Comercio (OMC) prevén que el volumen del comercio mundial de mercancías aumente 8% este año tras haber caído 5,3% en 2020 (una disminución menor de lo previsto inicialmente), pero también muestran que en 2022 ese crecimiento quedaría reducido a 4, con lo que el volumen total del comercio mundial se mantendría por debajo de la tendencia anterior a la pandemia.

Las perspectivas para la recuperación del comercio mundial mejoraron tras la expansión del comercio de mercancías más rápida de lo previsto, en el segundo semestre de 2020.

Destacados

Entre los principales puntos del informe de la OMC, figuran:

  • El PBI mundial a tipos de cambio de mercado debería aumentar 5,1% en 2021 y 3,8% en 2022, tras contraerse 3,8% en 2020.
  • El comercio de mercancías en dólares nominales disminuyó en 2020 7% y las exportaciones de servicios comerciales se redujeron 20%.
  • La bajada de los precios del petróleo dio lugar a una contracción del 35% del comercio de combustibles en 2020.
  • Los servicios de viajes disminuyeron 63% en 2020 y no se recuperarán plenamente hasta que la pandemia haya sido controlada.

“El Covid-19 sigue planteando la mayor amenaza a las perspectivas para el comercio, ya que nuevas olas de infecciones podrían fácilmente frustrar la esperada recuperación”, advierten los expertos.

La Directora General de la OMC, Ngozi Okonjo-Iweala, dijo que “el sólido repunte del comercio mundial desde mediados del año pasado ayudó a suavizar el golpe de la pandemia para las personas, las empresas y las economías”, pero advirtió sobre las condiciones para lograr una recuperación sustentable: “Será esencial mantener abiertos los mercados internacionales para que las economías puedan recuperarse de esta crisis, y contar con un suministro de vacunas rápido, global y equitativo es un requisito previo para la recuperación sólida y sostenida que todos necesitamos”.

Ngozi Okonjo-Iweala, Directora General de la OMC. Foto WTO/Bryan Lehmann

Las claves

“El aumento de la producción de vacunas permitirá a las empresas y las escuelas reabrir con mayor rapidez, y ayudará a las economías a recuperarse. Sin embargo, mientras siga habiendo un gran número de personas y países excluidos de un acceso suficiente a las vacunas, el crecimiento se frenará y se correrá el riesgo de revertir la recuperación sanitaria y económica en todo el mundo”, añadió Okonjo-Iweala.

La DG de la OMC –primera mujer en ocupar la máxima posición en la historia del organismo– destacó que el comercio a través de las cadenas de valor ha ayudado a los países a acceder a alimentos y suministros médicos esenciales durante la crisis.

“La fabricación de vacunas requiere insumos de muchos países diferentes. Una de las principales vacunas contra el Covid incluye 280 componentes procedentes de 19 países diferentes”, comentó, y por ese motivo es que las restricciones al comercio hacen que sea más difícil aumentar la producción.

Comercio y vacunas

Luego, Okonjo-Iweala puso de relieve la ayuda de la OMC para que el comercio siga fluyendo durante la crisis. “Ahora, la comunidad internacional debe aprovechar el poder del comercio para ampliar el acceso a vacunas que salvan vidas”, concluyó.

Volumen del comercio mundial de mercancías, 2015-2022

Respecto de los números, el estudio de la organización admite que probablemente a corto plazo empeoren las previsiones debido a factores relacionados con la pandemia, como por ejemplo, la insuficiente producción y distribución de vacunas o la aparición de nuevas cepas de Covid-19 resistentes a las vacunas.

A medio y largo plazo, la deuda y los déficit públicos podrían también pesar en el crecimiento económico y el comercio, en particular en los países en desarrollo sumamente endeudados, añade el trabajo.

Dos escenarios

Las previsiones de la OMC contemplan dos escenarios alternativos para el comercio:

  • Escenario optimista. La producción y difusión de vacunas se aceleraría, lo que permitiría relajar antes las medidas de contención. Ello añadiría alrededor de 1 punto porcentual al crecimiento del PBI mundial y alrededor de 2,5 puntos porcentuales al crecimiento del volumen del comercio mundial de mercancías en 2021.

El comercio volvería a su tendencia anterior a la pandemia en el cuarto trimestre de 2021.

  • Escenario pesimista. La producción de vacunas no lograría satisfacer la demanda y/o aparecerían nuevas variantes del virus contra las cuales las vacunas serían menos eficaces. Un resultado de este tipo podría recortar 1 punto porcentual el crecimiento del PBI mundial en 2021 y casi 2 puntos porcentuales el del comercio.

El año pasado, el comercio de mercancías se redujo 5,3%. La caída fue menor que el descenso de 9,2% previsto en el anterior pronóstico elaborado por la OMC, en octubre de 2020.

Los motivos

¿Por qué se dieron resultados mejores de lo esperados hacia finales del año? En el organismo dicen que, en parte, ello puede explicarse por el anuncio de las nuevas vacunas contra el Covid-19 en noviembre, lo que contribuyó a mejorar la confianza de las empresas y los consumidores.

Además, destacan las sólidas políticas monetarias y fiscales adoptadas por muchos Gobiernos como uno de los factores determinantes.

Esas políticas, de un alcance y una cobertura geográfica mucho mayores que la respuesta a la crisis financiera mundial de 2008-2009, ayudaron a prevenir una mayor caída de la demanda mundial, que habría reducido aún más el comercio, opinan los expertos.

La política fiscal, en particular, aumentó la renta personal en las economías avanzadas, lo que permitió a algunos hogares mantener unos niveles relativamente altos de consumo y favoreció que hubiera más exportaciones de lo que habría sido posible en otro caso.

Los confinamientos y las restricciones de los viajes indujeron a los consumidores a dejar de gastar en servicios no comercializados para gastar en bienes.

La innovación y la adaptación por parte de las empresas y los hogares impidieron que la actividad económica disminuyera aún más.

Las cadenas de suministro de manufacturas pudieron reanudar sus operaciones y muchas personas pasaron a trabajar a distancia, lo que generó ingresos y demanda.

Proteccionismo

Por último, la moderación ejercida por los miembros de la OMC en materia de política comercial impidió que el proteccionismo sofocara el comercio mundial. Como se ha documentado en los informes de vigilancia de la OMC, muchas medidas de restricción del comercio impuestas al inicio de la pandemia fueron desmanteladas y se introdujeron nuevas medidas de liberalización.

A pesar de las dificultades persistentes, en particular en cuanto al comercio de las vacunas, el sistema multilateral de comercio permitió que el comercio fluyera e impidió resultados peores, ya que los Miembros tuvieron que actuar conforme a sus compromisos y su propio interés económico. Al igual que durante la crisis financiera mundial, los cimientos del sistema demostraron ser firmes, sostiene el informe.

En el segundo trimestre de 2020, el volumen del comercio mundial de mercancías se desplomó 15% interanual (revisión al alza desde el -17,3% previsto en octubre). Ello coincidió con la decisión de intensificar en todo el mundo los confinamientos y las restricciones a los viajes para limitar la propagación del virus.

Por el contrario, y a medida que disminuían las tasas de infección, los confinamientos se relajaron en la segunda mitad del año, lo cual permitió que en el cuarto trimestre los envíos de mercancías volvieran a situarse en niveles cercanos a los de 2019.

La mano estatal

El crecimiento más rápido del comercio y la producción en la segunda mitad de 2020 estuvo respaldado por importantes intervenciones de política de los Gobiernos, en particular las considerables medidas de estímulo fiscal de los Estados Unidos, dice el trabajo

Esas medidas aumentaron los ingresos de los hogares y favorecieron que se siguiera gastando en todos los bienes, incluidas las importaciones, agrega luego.

Además, muchas empresas y hogares se adaptaron a la evolución de las circunstancias, encontrando maneras innovadoras de sostener la actividad económica ante las restricciones a la movilidad relacionadas con la salud.

La gestión eficaz de la pandemia limitó el alcance de la desaceleración económica en China y otras economías asiáticas, lo que les permitió seguir importando. Esas medidas ayudaron a su vez para impulsar la demanda mundial y pueden haber evitado un descenso aún mayor del comercio.

En 2020 el comercio en dólares nominales de EE.UU. disminuyó de forma más pronunciada que el comercio en términos de volumen.

El valor de las exportaciones mundiales de mercancías disminuyó 8% en comparación con el año anterior, y los ingresos en concepto de servicios comerciales se desplomaron 20%.

Servicios, en el centro de la tormenta

El comercio de servicios se vio especialmente perjudicado por las restricciones a los viajes internacionales, que imposibilitaron la prestación de servicios que requieren la presencia física o la interacción cara a cara.

Los efectos de la pandemia sobre el volumen del comercio de mercancías varió de una región a otra en 2020, si bien la mayoría de ellas registraron descensos acusados tanto de las exportaciones como de las importaciones, hubo una excepción: Asia, con un aumento del volumen de exportación de 0,3% y una modesta disminución del volumen de importación de 1,3%.

Las regiones ricas en recursos naturales registraron los mayores descensos de las importaciones, en particular África (-8,8%), América del Sur (-9,3%) y Oriente Medio (-11,3%), probablemente debido a la reducción de los ingresos derivados de las exportaciones, no en vano los precios del petróleo cayeron en torno al 35%.

En comparación con otras regiones, el descenso de las importaciones de América del Norte fue relativamente pequeño (-6,1%).

Los motores

En 2021, la demanda de bienes objeto de comercio estará impulsada por América del Norte (11,4%) gracias a las cuantiosas inyecciones fiscales en EE.UU., lo cual también debería estimular a otras economías a través del comercio.

Europa y América del Sur registrarán un crecimiento de las importaciones de alrededor del 8%, mientras que otras regiones registrarán aumentos menores.

La mayor parte de la demanda mundial de importaciones será atendida por Asia, cuyas exportaciones está previsto que aumenten 8,4% en 2021.

Las exportaciones europeas aumentarán prácticamente lo mismo (8,3%), mientras que las exportaciones de América del Norte registrarán un aumento menor (7,7%).

Las sólidas previsiones de crecimiento de las exportaciones en África (8,1%) y Oriente Medio (12,4%) dependerán de que los gastos en concepto de viajes repunten a lo largo del año, lo cual reforzaría la demanda de petróleo.

Mientras tanto, América del Sur registrará un crecimiento de las exportaciones más modesto (3,2%), al igual que la Comunidad de Estados Independientes (CEI), incluidos determinados Estados asociados y antiguos Estados miembros (4,4%).