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El efecto del coronavirus en la economía del mundo será más letal que el de la crisis de 2008. El cóctel que describe el director general de la Organización Mundial del Comercio (OMC) incluye recesión y pérdida de empleos a escala global.

En un mensaje que grabó en su casa de Ginebra y que fue publicado por los canales oficiales de la OMC, Roberto Azevêdo explica que las proyecciones más recientes describen un escenario mucho peor del que dejó la crisis financiera que hace 12 años empezó en Estados Unidos.

Dice que aunque todavía no hay pronósticos concretos disponibles, los economistas de la OMC que están trabajando en eso, esperan “una fuerte caída en el comercio”.

Aunque sus declaraciones puedan sonar duras, basta con repasar algunas de las tantas cifras relevadas hasta ahora o estudios recientes como el realizado por el economista Esteban Domecq para confirmar la gravedad de la situación actual e inferir lo que vendrá.

El director de la Consultora Económica Invecq mostró que hasta mediados de marzo, el coronavirus causó una pérdida de la misma magnitud que la registrada después de la Segunda Guerra Mundial.

La caducidad del “sálvese quien pueda”

En algo más de 3 minutos, Azevêdo envía varios mensajes.

Además de resaltar la gravedad y profundidad de la crisis dejó algo en claro: nadie se salvará solo porque “ningún país es autosuficiente”.

Cuando pase el temblor, la reconstrucción económica y social del mundo sólo será posible con un plan internacional que prevea colaboración cruzada y apertura de mercados.

“El COVID-19 amenaza las vidas de millones de personas en el mundo, y aunque por encima de todo se trata de una crisis sanitaria, la pandemia también tendrá un inevitable impacto en la economía, el comercio, los empleos y el bienestar”, dice.

Tras elogiar las medidas de estímulo fiscal y monetario que están poniendo en marcha muchos gobiernos, aclara que para mitigar los efectos de una pandemia global se necesita una respuesta global.

El protagonismo del comercio

Azevêdo está convencido de que el comercio tiene un papel clave en esta historia.

“Ningún país es autosuficiente, por muy poderoso o avanzado que sea. Es el comercio el que permite la producción eficiente, la provisión de bienes y servicios básicos, suministros y equipos médicos, los alimentos y energía que necesitamos todos”, dice.

Y por ello considera de vital importancia mantener el comercio abierto y las inversiones fluyendo. Es eso lo que permitirá para mantener las góndolas completas y los precios accesibles, describe.

Pero, ¿qué pasará después? Una vez que la crisis sanitaria esté en retirada, el comercio seguirá siendo una de las herramientas privilegiadas para habilitar una recuperación económica más rápida y fuerte para todos, asevera.

“Por supuesto debemos cuidar a los que están cerca nuestro o de nuestra comunidad, pero la solidaridad humana y la cooperación internacional nunca deben ser una cuestión secundaria. La historia nunca nos perdonará si no apoyamos a los que más lo necesitan, sin importar dónde estén. La OMC hará su parte”, cierra su video con tono épico.

Antes, habrá dicho que “la transparencia y el intercambio de información son una parte fundamental de la respuesta a la crisis” y que en la organización que dirige se formó un grupo de trabajo bajo la dirección del economista Bob Koopman, que será el encargado de coordinar los esfuerzos y el trabajo de todos los miembros y de ellos con otras entidades internacionales.

3 comentarios

  • Florencia Carbone dice:

    Hola Gustavo! Sin dudas vivimos tiempos de REdiscusión de todo. Coincido en que difícilmente la globalización llegue a su fin, pero el descontento social que existía previo al coronavirus, los cuestionamientos al modelo establecido y el surgimiento de liderazgos populo/autoritarios me generan muchas dudas respecto de si no estaremos viviendo ya una post-globalización. Saludos!

  • […] Aunque todavía no está claro si será 13% -el pronóstico más optimista- o 32% -en el extremo opuesto-, hay una certeza: el comercio global sufrirá este año una estrepitosa caída. […]

  • Gustavo Schürmann dice:

    La globalización es irrefrenable; podrá haber escollos crecientes de todo tipo para su expansión, pero ella ya tiene dinámica propia debido a los incontenibles avances tecnológicos habidos y por haber en la humanidad. Hay quienes en un terreno casi filosófico consideran que el Corona es una respuesta cruel de la naturaleza y del ambiente en sus formas primitivas a dichos avances tecnológicos. Por otra parte no soy partidario de teorías conspirativas infundadas que con relación al Corona se están difundiendo. Lo cierto es que el Corona tarde o temprano será dominado , quizás lamentablemente a costa de muchas vidas, pero al fin la globalización triunfará.