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Por primera vez, la histórica elección de la primera mujer como Directora General (DG) de la Organización Mundial del Comercio (OMC) podría definirse mediante una votación y no por consenso, el método que caracteriza a la institución.

Detrás de la novedad está –como en casi todos los avatares que la OMC ha vivido en el último tiempo- la mano de Estados Unidos.

La administración de Donald Trump  parece decidida a dejar su impronta hasta el último minuto.

A las reiteradas amenazas de abandonar la OMC, sus dudas sobre aprobar el presupuesto (el país aporta alrededor del 11% del total de los fondos) y la decisión de paralizar el funcionamiento del Órgano de Apelación en diciembre pasado (ante el que paradójicamente sigue presentado casos), se suma ahora el bloqueo virtual en la elección de la próxima DG.

Ocho aspirantes

Tras la renuncia anticipada de Roberto Azevêdo, la troika integrada por el Presidente del Consejo General David Walker (Nueva Zelandia) y sus dos cofacilitadores en el proceso de selección, el Embajador Dacio Castillo (Honduras) y el Embajador Harald Aspelund (Islandia) se encargó de coordinar el proceso para definir quién sucedería al brasileño en el máximo cargo.

Ngozi Okonjo-Iweala (Nigeria), fue la postulante para la Dirección General de la OMC que cosechó mayores apoyos.

El recorrido que comenzó en julio, con 8 postulantes anotados en la carrera, concluyó con Ngozi Okonjo-Iweala (Nigeria) y Yoo Myung-hee (República de Corea) como finalistas.

Luego de concluir con el plazo establecido para la última etapa, el miércoles, la troika convocó a una reunión informal de jefes de delegación para informar el resultado.

Claramente, en ese encuentro no se tomaría ninguna decisión. La idea era transmitir a los miembros que tras las consultas realizadas con todas las representaciones, la candidata nigeriana era quien cosechaba una clara mayoría de apoyos.

Murmullo diplomático

Luego del anuncio, la delegación nigeriana tomó la palabra para agradecer y cuando sus miembros todavía estaban recibiendo el saludo del resto de los presentes, desde Washington, el representante estadounidense pidió la palabra.

“No dijo ni buenos días. Directamente comunicó que su país apoya a la candidata coreana. Destacó su experiencia comercial a lo largo de una carrera de 25 años y explicó que como la OMC necesita de una reforma significativa y urgente, es la persona ideal para trabajar en eso desde el primer minuto”, contó a Trade News uno de los testigos de la reunión.

Pero lo que causó mayor molestia entre los miembros y de hecho generó un indisimulado murmullo en la sala fueron los argumentos que desplegó el representante estadounidense para justificar la postura de su país: “Estamos en contra de que una decisión tan importante la tomen sólo 3 personas”, espetó ante la sorpresa del auditorio.

Cambio de reglas

Todos saben que el procedimiento establecido en 2002 en el reglamento de la OMC, estipula que los integrantes de la troika comuniquen lo que relevaron. La troika no decide, más bien actúa como “mensajera” de la voluntad de los 164 integrantes de la organización.

El embajador David Walker (Nueva Zelandia), Presidente del Consejo General de la OMC, el miércoles, en Ginebra.

“Se trata de respetar las reglas pautadas. Es como si se fijan ciertas condiciones para jugar un partido de fútbol y luego de que todos las aceptan, cuando en la final eso va en contra de los intereses de tu equipo, cuestionás y desconocés las reglas”, describió un diplomático.

Luego de eso, 25 representantes de diferentes delegaciones pidieron la palabra para destacar el trabajo hecho por la troika y expresar que lo lógico era aceptar el resultado.

Silencio coreano

Otro de los testigos del encuentro señaló un dato no menor: el llamativo silencio de la delegación coreana.

En las rondas anteriores lo que ocurría es que inmediatamente luego de que la troika anunciaba quiénes eran los postulantes que concentraban los mayores apoyos y por lo tanto seguían en carrera, las representaciones de los candidatos menos favorecidos anunciaban de inmediato que retiraban su postulación.

Yoo Myung-hee (Corea del Sur), la candidata elegida por EE.UU.

La pregunta que se hacían los diplomáticos en Ginebra es qué hubiera ocurrido si luego del anuncio de la troika los coreanos hubieran anunciado que desistían de su postulación.

¿Acuerdo en puerta?

El silencio podría responder a que el gobierno surcoreano estaría negociando un acuerdo con EE.UU. para posicionar nuevamente a Yoo en la carrera por la DG, según publicó la agencia oficial Télam citando una información de la agencia de noticias Yonhap, de Corea del Sur.

Como corolario de la agitada reunión, la troika anunció la convocatoria al Consejo General para el 9 de noviembre en donde se deberá analizar la cuestión y definir los próximos pasos.

Entre las opciones figuran definir la cuestión mediante una votación (para ganar es necesario que una de las candidatas alcance los dos tercios de los votos) o prolongar el interinato de los cuatro directores adjuntos actuales hasta tanto se logre elegir a la próxima DG por consenso.

El simbolismo de la fecha

Para el 9 de noviembre ya se debería conocer quién será el próximo presidente de EE.UU. y aunque se sabe que con cualquier resultado Trump seguirá en el poder hasta el 20 de enero, se especula con que un triunfo de Biden aliviaría las tensiones.

Si bien hay una coincidencia generalizada respecto de que los cuestionamientos a la OMC no son exclusivamente de los republicanos, los expertos señalan que “las formas de los demócratas” podrían ayudar a destrabar el intríngulis en el que quedó sumergida la organización.

Según Bloomberg, el revés del miércoles se produjo luego de que Okonjo-Iweala asegurara el apoyo de la Unión Europea, Japón y gran parte de África y América Latina. Tras lo cual China dijo que apoyaba el resultado del proceso de la OMC y la UE reiteró su compromiso de seguir participando.

Geoestrategia

En el futuro inmediato de la OMC hay mucho de geoestrategia, y en su supervivencia, mucho más que la supervivencia del multilateralismo.

En Ginebra circula hace tiempo un relato que resume el espíritu con el que la administración Trump encara los temas relacionados con la OMC.

Cuentan que un diplomático le dijo al representante comercial de EE.UU., Robert Lighthizer: “Tenemos que arreglar lo del Órgano de Apelación”. Y su respuesta fue: “Ya lo hicimos”.

¿Anécdota real o mito urbano? El comportamiento de EE.UU. no hace más que inclinar la balanza hacia la primera opción.